El Turismo Carretera suele escribir sus guiones con tinta dramática, y la apertura del calendario en El Calafate no fue la excepción. En un domingo que parecía destinado a cambiar los libros de historia con el primer triunfo de BMW —la séptima marca en ganar en la categoría—, la rigurosidad del reglamento técnico terminó por imponerse a la velocidad en pista.
Julián Santero había construido un fin de semana perfecto a bordo del BMW M4: protagonista en clasificación, ganador de su serie y vencedor en la Final. Sin embargo, la celebración se apagó horas después de la bandera a cuadros. La Comisión Técnica de la ACTC constató que el impulsor del mendocino, atendido por Mauricio Candela, infringía el artículo 37 del reglamento.
La noticia sacudió los boxes cuando la tarde caía en la Patagonia. En la revisión exhaustiva, dos de los seis cilindros del motor de Santero arrojaron valores de compresión superiores a 10,5:1, el límite máximo permitido para todas las marcas.
Ante la gravedad de la situación, el equipo solicitó una segunda medición esperando que el enfriamiento del motor normalizara los valores, una petición que fue concedida por las autoridades. Sin embargo, el segundo chequeo ratificó la infracción.
"Hicimos la revisión que hacemos habitualmente sobre los motores y en el caso de Santero comprobamos que los valores de compresión no coincidían con lo que dice el reglamento", sentenció Alejandro Iuliano, gerente técnico de la ACTC, confirmando la exclusión definitiva. El saldo para BMW fue desolador: sin el triunfo de Santero y con el abandono previo de Candela, la marca se fue de Santa Cruz con las manos vacías.
La desgracia ajena se convirtió en la consagración de Nicolás Moscardini. El platense, que ascendió como subcampeón del TC Pista 2025, tuvo un estreno soñado con el Ford Mustang. No solo heredó la victoria, sino que se llevó el puntaje ideal: pole position, serie más rápida y final.
El dato curioso es que El Calafate parece ser un escenario "maldito" para los ganadores en pista y bendito para los debutantes. La historia se repitió casi calcada a la de 2024: en aquella apertura, Facundo Chapur había ganado y festejado en el podio, solo para ser excluido horas después por el mismo problema de compresión. Aquella vez, la victoria fue para Tobías Martínez, otro debutante.
Moscardini se convierte así en el 11° piloto en la historia del TC en ganar en su carrera debut, y se marcha del sur liderando el campeonato con 45 puntos.
Con la reconfiguración del clasificador, el podio quedó conformado por un "1-2" de la marca del óvalo, con Agustín Martínez (Ford Mustang) como escolta, y Jonatan Castellano (Dodge Challenger) en el tercer escalón, salvando el honor de la marca del carnero.
El rendimiento de los modelos de nueva generación fue dispar pero contundente en la punta. Mientras Ford y Dodge coparon el podio, Chevrolet ubicó a su mejor exponente, Tobías Martínez (Camaro), en el 4° lugar, y Toyota cerró el "Top 5" con José Manuel Urcera.
El TC deja el sur con una certeza: la renovación del parque automotor trajo paridad, pero el viejo reglamento técnico sigue siendo el juez supremo que no perdona ni siquiera a las marcas más prestigiosas del mundo.
Los mejores por marca en El Calafate:
Ford Mustang: Nicolás Moscardini (1°)
Dodge Challenger: Jonatan Castellano (3°)
Chevrolet Camaro: Tobías Martínez (4°)
Toyota Camry: José Manuel Urcera (5°)
Mercedes-Benz: Diego Azar (13°)
Torino: Facundo Chapur (16°)
Top 5 del Campeonato:
N. Moscardini (Ford): 45.0 pts
A. Martínez (Ford): 41.5 pts
J. Castellano (Dodge): 39.0 pts
T. Martínez (Chevrolet): 35.5 pts
J. M. Urcera (Toyota): 34.0 pts