La geopolítica del fútbol sudamericano vivirá este jueves un nuevo capítulo de alta tensión cuando el Club Atlético Lanús y el Clube de Regatas do Flamengo midan fuerzas en el partido de ida de la Recopa Sudamericana. El encuentro, programado para las 21:30 en el estadio Ciudad de Lanús (La Fortaleza), no es un mero cruce de campeones: es el choque de dos modelos de gestión deportiva y, sobre todo, de dos realidades económicas diametralmente opuestas.
Bajo el arbitraje del venezolano Alexis Herrera, el "Granate", vigente monarca de la Copa Sudamericana 2025, buscará dar el primer golpe ante el dueño de la última Copa Libertadores. La revancha, el terreno donde se dictará la sentencia final, está fijada para el próximo 26 de febrero en el mítico Maracaná de Río de Janeiro.
Lanús llega a esta instancia tras haber construido su legitimidad internacional al vencer a otro peso pesado brasileño, el Atlético Mineiro, en la final de la Sudamericana del año pasado. Ahora, a sus 111 años de historia, la institución del Sur del conurbano bonaerense busca la gema que le falta a su vitrina: sería su cuarto trofeo internacional y el noveno en el conteo global.
El equipo dirigido por Mauricio Pellegrino transita un buen comienzo en el Torneo Apertura doméstico, aunque la planificación de esta final obligó al cuerpo técnico a rotar piezas, lo que derivó en la caída por 2-0 ante Independiente el último viernes. La buena noticia en las filas de Pellegrino es la recuperación de su armador, Marcelino Moreno, quien superó una metatarsalgia en su pie izquierdo y será de la partida. La incógnita táctica pasa por la ofensiva: el goleador Rodrigo Castillo arrastra una molestia en el cuádriceps izquierdo y su presencia se definirá a último momento.
Quien puso en palabras la desigualdad estructural de este enfrentamiento fue el capitán Carlos Izquierdoz, apelando a la crudeza de los números de mercado. "El valor de mercado es muy importante pero lo tomo con pinzas", analizó el defensor en la previa. "Es verdad que Flamengo acaba de comprar a Lucas Paquetá por 40 millones de dólares, pero es el valor donde jugaba y que le da esa cotización. Pero el fútbol son once jugadores de cada lado".
Del otro lado de la frontera, el Flamengo aterriza en Buenos Aires con la presión de quien sabe que no tiene margen para el fracaso. El conjunto carioca ostenta el título de ser el equipo de Brasil con más Copas Libertadores (sumó su cuarta estrella en el soñado 2025), pero su inicio de 2026 ha mostrado grietas.
Con un arranque irregular en el Brasileirao (un triunfo, un empate y una derrota) y el golpe reciente de haber perdido la Supercopa de Brasil ante el Corinthians, los cariocas necesitan imperiosamente la Recopa para pacificar su frente interno. Sin embargo, mostraron signos de recuperación el último domingo al vencer por 2-1 a Botafogo, metiéndose en las semifinales del Torneo Carioca.
Con 130 años de vida institucional y 76 coronas estaduales a sus espaldas, el Flamengo persigue en La Fortaleza el primer paso para bordarse su décima estrella internacional (la número 29 de su historia general). Será, en definitiva, una noche donde el pragmatismo, el orden y el corazón de Lanús intentarán neutralizar el poderío financiero y el talento individual de la superpotencia de Río.