En el atletismo, los segundos son tiranos. Se trabajan meses para limar apenas un instante al cronómetro. Pero para Andrea Silva, la destacada corredora de nuestra ciudad, el tiempo no solo se mide en la pista: se mide en el delicado equilibrio entre las zapatillas de carrera, los elementos de limpieza de su trabajo diario, las tareas escolares y la logística de una familia que respira running.
Andrea atraviesa un presente inmejorable. Tras un parate necesario, regresó con una fuerza que parece inagotable. El último fin de semana selló su mejor marca personal en la carrera “Junín Corre de Noche” con un tiempo de 32m 27s, bajando los 33m 20s que había registrado en 2025. Sin embargo, detrás de los podios en Santa Fe y Junín, hay una realidad de sacrificio que interpela a la dirigencia deportiva local.
Andrea no es solo una deportista de élite; es mamá de dos y trabajadora incansable que limpia casas para sostener su hogar. "Ser mamá y el trabajo es demasiado difícil, pero me puse las pilas para arrancar otra vez y darle para adelante", confiesa con una humildad que conmueve.
El atletismo le corre por las venas. Su padre, quien la inició a los 5 años en las carreras de barrio de Junín, es su entrenador. Su marido también es corredor de podio y su hermana es su fiel compañera de entrenamiento de lunes a sábado. "Nos organizamos y vamos los tres: mi marido, el nene y yo. Si no, sale él primero a entrenar y después salgo yo. Así estamos todo el día", explica sobre la ingeniería familiar para que ninguno abandone el sueño.
A pesar de llevar el nombre de Junín a lo más alto de los podios regionales, Silva no oculta su malestar por la falta de acompañamiento institucional en su propia tierra. Mientras otros atletas pueden realizar pretemporadas en la altura de Cachi (Salta), ella debe conformarse con la llanura por falta de presupuesto.
"Nosotros lo que estamos necesitando es ayuda con las inscripciones", dispara con honestidad. "Es increíble, pero en otros pueblos nos invitan, nos liberan la inscripción. En cambio, acá en Junín está difícil; a veces nos da bronca que, siendo de los mejores de la ciudad, tengamos que pagar la inscripción nosotros mismos".
Además de los cupos, la atleta hace hincapié en la necesidad de suplementación deportiva y una mejora urgente en la infraestructura: "Es muy importante que puedan mantener mejor la pista de atletismo para que todos los atletas de Junín podamos entrenar bien".
El calendario 2026 no da tregua. El próximo gran objetivo es la carrera Sonder en Rosario, una de las vidrieras más importantes del país, donde buscará bajar su marca en los 10 km. Luego, en abril, afrontará el desafío de los 21 km en la Pampa Traviesa de Santa Rosa.
Andrea cuenta hoy con el apoyo de Axión Junín para el combustible y de indumentaria Schnell de Villegas, pero sabe que corre con ventaja mínima en lo alimentario. Su mensaje, sin embargo, sigue siendo de resiliencia para todos los juninenses: "Que le den para adelante. A mí me pasó de querer dejar, de llorar porque sentía que no me daba el cuerpo… pero seguí. Todo se puede con humildad".
Junín tiene en Andrea Silva no solo a una campeona de pista, sino a un ejemplo vivo de que la voluntad puede ser más rápida que cualquier cronómetro. Resta ver si la ciudad, finalmente, se pone a su altura.