El mundo River vive horas de una carga emotiva sin precedentes. Este jueves, frente a Banfield en el Monumental, Marcelo Gallardo dirigirá su último partido, cerrando el ciclo más exitoso de la historia moderna del club. Sin embargo, en los despachos de Núñez la nostalgia dejó paso a la urgencia política y operativa: la sucesión ya está en marcha y tiene un nombre de consenso absoluto: Eduardo "Chacho" Coudet.
Según pudo saber este medio, las negociaciones encabezadas por el representante Christian Bragarnik y la cúpula dirigencial de River han avanzado a pasos agigantados. Existe un acuerdo de palabra en los términos económicos y la duración del contrato. No obstante, por una cuestión de "protocolo y respeto institucional", la firma y el anuncio oficial se postergarán hasta el viernes, una vez que Gallardo haya cruzado por última vez el túnel del Monumental.
Pese al optimismo en Argentina, la llegada de Coudet no es un trámite sencillo. El técnico tiene contrato vigente con el Alavés de España hasta junio, sin cláusula de rescisión. La situación es delicada: el equipo de Vitoria marcha 14° en La Liga y este viernes juega una verdadera "final" por la permanencia ante el Levante.
Desde España aseguran que no han recibido contactos formales, lo que anticipa una negociación febril durante el fin de semana para lograr una salida elegante de Europa que le permita al "Chacho" cumplir su viejo anhelo de calzarse el buzo de DT millonario.
Si la salida de España se demora más de lo previsto, River ya tiene un plan de contingencia con un conocido de la casa y de nuestra región. Marcelo "Pichi" Escudero, de gran labor previa en la Reserva (y con pasado cercano en el esquema de formación que incluye la zona de Junín), sería el encargado de dirigir la práctica del viernes.
Escudero ya tiene experiencia en apagar incendios, habiendo dirigido al primer equipo tras la salida de Martín Demichelis. En caso de que Coudet no logre desvincularse a tiempo, el "Pichi" se sentaría en el banco el próximo lunes 2 de marzo ante Independiente Rivadavia.
La elección de Coudet no es azarosa. La dirigencia busca un perfil que combine intensidad, buen juego y conocimiento del "paladar negro" de River. Los números lo avalan: campeón con Racing de la Superliga y el Trofeo de Campeones, y una efectividad superior al 58% en sus pasos por el Inter de Porto Alegre y Atlético Mineiro.
Para Coudet, este paso representa saldar una deuda personal. "En algún momento mi carrera se va a cruzar con River", había vaticinado en 2019. Ese momento, tras una larga trayectoria por México, Brasil y España, parece haber llegado. Solo resta que la pelota deje de rodar para Gallardo para que el "Chacho" empiece a escribir su propia historia.