En un duelo de protagonistas de la Primera Nacional trasladado al Estadio Ciudad de Caseros, San Martín de San Juan ratificó su chapa de candidato y dejó en el camino a Deportivo Madryn con un sólido 2 a 0. El conjunto cuyano, que atraviesa una etapa de reconstrucción tras su reciente descenso de categoría, demostró que la Copa Argentina es un objetivo central en su calendario 2026.
La tarde en Buenos Aires comenzó con el libreto típico de los cruces de eliminación directa: mucho estudio, pierna fuerte y escaso vuelo futbolístico. Durante los primeros 45 minutos, la paridad fue la norma. Ambos equipos se refugiaron en un orden defensivo estricto, priorizando no quedar expuestos antes que arriesgar en ofensiva, lo que resultó en un trámite denso y con pocas llegadas a los arcos.
El libreto se quemó apenas arrancó el complemento. San Martín salió con otra determinación y, a los pocos minutos, una escalada de Facundo Nadalín por la banda terminó en un centro punzante. Tras un rebote fortuito en el área, Leonardo Monje estuvo en el lugar indicado para empujar la pelota a la red y quebrar el cero.
Obligado por el resultado, el "Aurinegro" de Madryn adelantó sus líneas y buscó el empate con más ímpetu que claridad. Sin embargo, ese adelantamiento fue una invitación para la contra sanjuanina. Cuando el partido moría, Gabriel Hachen frotó la lámpara con una gran jugada individual y sirvió el gol a Federico Murillo, quien definió de taco para ponerle el moño al resultado y sentenciar la clasificación.
Este triunfo no solo le da aire y confianza al proceso del "Verdinegro" tras el golpe del descenso, sino que también le asegura un lugar en la siguiente fase donde el nivel de exigencia subirá considerablemente.
En los 16avos de final, San Martín de San Juan se verá las caras con Platense, que viene de cumplir con su parte al eliminar a Argentino de Monte Maíz. Será un choque con sabor a revancha de Primera para los sanjuaninos, en su afán de seguir haciendo ruido en el torneo más federal del país.