El paro de docentes, estatales y judiciales del 2 de marzo tensó la relación entre los gremios y el gobierno bonaerense que encabeza Axel Kicillof.
En un primer momento, la Provincia había defendido una oferta del 3% como “la mejor paritaria de la Argentina”, pero fue rechazada por las bases, que reclamaron una mejora urgente ante la pérdida salarial frente a la inflación.
Tras la medida de fuerza, el Ejecutivo reformuló la propuesta y elevó el incremento al 9% en tres tramos: 1,5% ya abonado en febrero, 5% correspondiente a marzo (a cobrar en abril) y 2,5% para abril (a percibir en mayo). En una reunión con representantes de Economía y Trabajo, los gremios docentes aceptaron la nueva oferta, encaminando el acuerdo, mientras que los estatales también recibieron una propuesta superadora.