La prohibición del uso de teléfonos celulares en las escuelas primarias de la Provincia comenzó a regir este lunes con la vuelta a clases y ya genera repercusiones en las aulas.
Docentes de distintos establecimientos aseguran que en los primeros días empezaron a advertirse cambios en la dinámica escolar. La medida alcanza a todas las instituciones de nivel primario de la provincia de Buenos Aires, tanto de gestión estatal como privada.
Si bien los alumnos pueden asistir con sus dispositivos, deben mantenerlos apagados y guardados durante toda la jornada, incluidos los recreos.
La normativa establece que los estudiantes solo podrán utilizar dispositivos digitales cuando exista un requerimiento o autorización expresa del docente con fines pedagógicos. Fuera de esas excepciones, los celulares no pueden estar encendidos ni a disposición durante el horario escolar.
La iniciativa se enmarca en políticas que buscan regular el uso de la tecnología en las aulas y ya se aplica también en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El objetivo es favorecer la concentración y mejorar la convivencia dentro de las instituciones educativas.