Un mega operativo de las fuerzas especiales en el Gran Rosario permitió desarticular una red de acopio logístico vinculada a organizaciones criminales de alta peligrosidad.
Durante los procedimientos, realizados en Roldán, Iberlucea y Rosario, los agentes desenterraron tachos que contenían pistolas de última generación y fusiles de asalto, además de incautar más de 10 millones de pesos.
Los operativos, ejecutados por la Ciope y las TOE, fueron el resultado de meses de inteligencia criminal que pusieron el foco en el barrio Bosque Azul de Roldán.
En ese punto, la metodología delictiva quedó al descubierto: barriles plásticos sepultados que funcionaban como "caletas" para resguardar armamento de alto poder ofensivo, presuntamente perteneciente a la banda de "Los Menores".
Entre el material secuestrado se destacan pistolas Glock y Tanfoglio, junto a fusiles calibre 5.56 y .223, armamento poco frecuente en la región por su costo y origen.
"Evidentemente, las organizaciones están utilizando esta metodología para ocultar armas, droga o dinero", explicó Maximiliano Bertolotti, jefe de la Ciope, durante la conferencia de prensa brindada.
Además del arsenal, en un departamento de Rosario vinculado a la misma estructura, se hallaron 550 dólares y una suma superior a los 10 millones de pesos. Según los fiscales Matías Merlo y Patricio Saldutti, los tres detenidos enfrentan ahora una investigación que busca determinar la trazabilidad de las armas a través de sus números de serie y el peritaje de los celulares incautados.
El impacto de este golpe logístico resuena en toda la zona oeste, donde el crecimiento inmobiliario y la conectividad entre ciudades plantean nuevos desafíos de seguridad. La presencia de armamento de guerra enterrado a pocos kilómetros de Funes refuerza la prioridad oficial de saturar los corredores regionales para desarticular el poder de fuego de las bandas periféricas.