¿Hasta cuándo detenidos y alojados en unidades carcelarias seguirán teniendo acceso a dispositivos electrónicos que utilizan para continuar delinquiendo?.
Un interno de la Unidad Penitenciaria 16, utilizando una identidad falsa, realizaba vía whatsapp, compras de materiales de construcción en firmas locales y terminó imputado en una causa por estafas.
La maniobra pudo ser detectada a partir de la denuncia de un conocido empresario, radicada el 3 de marzo último, manifestando que horas antes, vía whatsapp, había recibido un pedido a nombre de un cliente aunque desde un teléfono desconocido, que daba cuenta que retiraría la mercadería a las 15 horas y pagaría al contado.
Al llamarle la atención y alerta por la modalidad delictiva, optó por contactarse con el juninense, quien desconoció haber efectuado la compra.
Con intervención de la fiscalía a cargo del Dr. Martín Laius, se inició una investigación, estableciendo que un interno de la UP 16, R.S., bajo identidad falsa –la de N.T.-, efectuaba pedido de materiales para la construcción en distintas empresas y corralones.
Una de las perjudicadas había entregado sanitarios y grifería a un flete que –seguimiento mediante- los había llevado a un domicilio ubicado en libanesa al 1050.
En el lugar se procedió a la aprehensión de dos integrantes de la banda, W.G.L. de 32 años y J.A.S. de 27.
Los mencionados eran los “encargados” de reducir el producto de las estafas y en la actualidad se encuentran a disposición de la justicia imputados por los delitos de estafa en grado de tentativa y estafa en flagrancia.
Por su parte, el interno de la UP 16, de 21 años, era el encargado de captar a las víctimas –por lo general conocidos empresarios juninenses-a través del uso de un teléfono celular.
Durante un allanamiento realizado en la celda que el delincuente ocupa en la unidad carcelaria, se secuestraron un teléfono celular marca Samsung y otro Redmi, ambos con tarjetas SIM CARD colocadas..
Una vez más se vuelve a demostrar cómo, con acceso a dispositivos electrónicos, detenidos en unidades carcelarias bonaerenses continúan ideando modalidades delictivas y estafando a ciudadanos comunes.