El debut de la temporada 2026 de la Fórmula 1 en el Gran Premio de Australia dejó un sabor agridulce para la legión argentina y una luz de alarma encendida en los boxes de Alpine. En una carrera marcada por los abandonos y la tensión, Franco Colapinto no pudo capitalizar su gran talento al volante debido a una falla operativa de su propio equipo que le costó cualquier chance de sumar puntos.
Pese a una largada magistral —donde el argentino demostró su "muñeca" para evitar un accidente masivo—, el destino de su carrera se selló fuera de la pista. Un error de procedimiento de los mecánicos de la escuadra de Enstone derivó en una sanción de Stop and Go, relegando a Colapinto al 14° lugar final.
El director de Alpine, Steven Nielsen, no buscó excusas y asumió la responsabilidad total por el traspié que perjudicó al joven pilarense. "Fue un error operativo que acabó con cualquier posibilidad de Franco. Solo podemos disculparnos con él, ya que estuvo fuera de su control", sentenció el directivo.
La infracción consistió en trabajar en el monoplaza A526 fuera del tiempo límite permitido (15 segundos antes del inicio de la vuelta de formación). "Fue un error de procedimiento de un par de segundos. Aprenderemos de esto y no volverá a ocurrir", detalló Nielsen en un intento por calmar las aguas tras el debut.
Mientras Colapinto masticaba bronca, su compañero de equipo Pierre Gasly lograba rescatar el último punto en juego al finalizar décimo. Sin embargo, el rendimiento del auto estuvo lejos de lo esperado, algo que el histórico Flavio Briatore no dejó pasar.
A través de sus redes sociales, el líder del equipo fue tajante: "Buen trabajo al comenzar con un punto, pero sabemos cuáles son nuestras limitaciones. Hay que elevar el nivel". El propio Gasly admitió sentirse "decepcionado" por la falta de ritmo del monoplaza, aunque se mostró optimista de cara a lo que viene.
El circo de la Fórmula 1 no da respiro. La revancha para Colapinto y el desafío para Alpine será del 13 al 15 de marzo en el Gran Premio de China. El circuito de Shanghái será el escenario de la primera carrera Sprint del año, una oportunidad ideal para que el argentino demuestre que, si el equipo está a la altura, él tiene el ritmo necesario para pelear en la zona de puntos.