Lo que prometía ser el evento futbolístico del año antes del próximo Mundial se ha desvanecido. La Selección Argentina, campeona de América, no podrá defender su corona de la Finalissima ante España, la monarca de la Eurocopa. Así lo confirmó oficialmente la UEFA, tras una serie de negociaciones fallidas que terminaron en la cancelación total del certamen.
El partido, originalmente programado para el 27 de marzo en Qatar, fue víctima de la compleja coyuntura política que atraviesa el Golfo y su zona de influencia. Pese a que el país anfitrión puso a disposición su infraestructura de vanguardia, las garantías de seguridad y el contexto regional forzaron la suspensión de la sede original.
Tras la caída de Qatar, comenzó una partida de ajedrez diplomático entre la AFA, respaldada por la Conmebol, y la UEFA. El organismo europeo puso sobre la mesa dos opciones: mudar el choque al Estadio Santiago Bernabéu en Madrid o, en un formato inédito, realizar una serie a doble partido entre ambas naciones.
Sin embargo, desde la calle Viamonte, la propuesta fue otra. Argentina y Conmebol buscaron llevar el espectáculo al Estadio Olímpico de Roma para el 31 de marzo, buscando un terreno neutral que equilibrara la localía europea. La UEFA rechazó de plano la contrapropuesta argentina, y ante la imposibilidad de encontrar una fecha compatible en un calendario asfixiante, se optó por la cancelación.
La noticia genera una profunda decepción en el plantel de Lionel Scaloni, que buscaba su tercera estrella en este formato de copa. Argentina es el vigente campeón, tras aquella recordada goleada 3-0 a Italia en Wembley en 2022, y ostenta también la edición de 1993, cuando el equipo liderado por Diego Maradona venció a Dinamarca en Mar del Plata.
En su comunicado oficial, la UEFA lamentó la situación: «Es una gran decepción que las circunstancias y el momento hayan privado a los equipos de la oportunidad de competir por este prestigioso trofeo en Catar», señalaron, agradeciendo a las autoridades qataríes por los esfuerzos realizados.
Sin la Finalissima en el horizonte, la AFA deberá trabajar a contrarreloj para cerrar amistosos de fuste en la ventana de marzo, buscando que el equipo nacional no pierda rodaje competitivo frente a potencias europeas. Para el público de Junín y de todo el país, queda el sabor amargo de no poder ver el esperado duelo entre la jerarquía de Messi y la juventud de los nuevos talentos españoles.