De las caminatas en el Ferrocarril al podio internacional: Luciana Ramírez, la juninense que conquistó Montevideo

Domingo, 05 de Abril del 2026 - 14:15 hs.

En el imaginario colectivo, el alto rendimiento es terreno exclusivo de la juventud temprana. Sin embargo, historias como la de Luciana Ramírez llegan para resetear nuestras limitaciones. En una tarde calurosa de marzo, con la medalla de plata de Montevideo todavía vibrando en su pecho y una afonía que delata el esfuerzo en la pista uruguaya, la atleta local dialogó con este medio sobre lo que significa alcanzar la élite cuando muchos creen que "ya pasó el tiempo".

"Todavía no termino de caer", admite Luciana. No es para menos: hace apenas unos días, el nombre de Junín y la bandera argentina flamearon en lo más alto del podio tras una actuación descollante en los 800 metros llanos, una prueba física y mentalmente brutal.

El origen: De la "crisis de los 40" a la pista de atletismo

Para entender este presente de gloria, hay que retroceder seis años. Luciana fue nadadora toda su vida, pero la combinación de la pandemia y la llamada "crisis de los 40" despertó en ella una energía que el agua ya no lograba canalizar.

Comenzó caminando por el sector del Ferrocarril, recorriendo esos 10 kilómetros que hoy parecen un trámite pero que entonces eran un mundo. De la caminata pasó al trote, y del trote a los grupos de running locales como Los Flamencos (con Estefanía Martínez) y Core Running (con Juani González). Pero la "llamita" interior pedía más.

"Quería ver hasta dónde podía llegar mi cuerpo si lo llevaba al límite", explica. Esa ambición la llevó a contactar a Fernando Díaz Sánchez, uno de los entrenadores más prestigiosos del país, quien vio en ella el potencial de una mediofondista y la instó a calzarse los clavos.

Disciplina de hierro entre hijos y entrenamientos

Lo que hace que esta medalla brille más es el contexto. Luciana no es una atleta de dedicación exclusiva: es madre de cuatro hijos adolescentes y gestiona una rutina familiar exigente. "Soy extremadamente disciplinada, a veces hasta me da culpa", confiesa.

Ese compromiso transformó su hogar. Hoy, el atletismo es el lenguaje de la familia Ramírez: tres de sus hijos entrenan en la pista, compartiendo desde pasadas de velocidad hasta vacaciones de entrenamiento en la altura de Cachi, Salta. "Ayer estábamos todos en la pista; es nuestro segundo hogar", relata con orgullo.

Superar la adversidad: El triunfo sobre la salud

El camino a Montevideo no fue lineal. El año pasado, una oclusión intestinal severa la dejó cinco días internada. Lejos de rendirse, Luciana caminaba por los pasillos de la clínica con el suero a cuestas, pensando en su próxima competencia. Apenas 15 días después del alta, se presentó en un Sudamericano en Entre Ríos y logró un heroico séptimo puesto. Esa misma tenacidad fue la que la llevó a Uruguay a enfrentar a atletas de toda la región, además de representantes de Francia y Estados Unidos.

"Cuando terminó la carrera y escuché: ‘Medalla de Plata para Argentina, Luciana Ramírez’, sentí que el corazón se me salía del pecho. Subir al podio y gritar ‘¡Viva Argentina!’ fue el momento en que todo el sacrificio cobró sentido", recuerda emocionada.

Inspiración para Junín

Con la mirada puesta en el Meeting Internacional de 10 km el próximo 25 de abril, Luciana sigue sumando kilómetros. Su mensaje para las mujeres de la ciudad es claro: priorizarse no es un acto de egoísmo, sino de salud. "Si yo puedo inspirar a alguien a que se organice y se priorice, el objetivo está cumplido. Esos momentitos donde me encuentro conmigo misma en la pista me hacen bien, y eso se nota en casa".

Luciana Ramírez ha demostrado que en Junín los sueños no tienen fecha de vencimiento, y que la pista del Ferrocarril fue solo el primer paso de una carrera que hoy no conoce techos.