Emilia, recibió un balazo en la cabeza mientras jugaba en una plaza de Ciudad Evita, en el partido de La Matanza y su estado es crítico.
Según el relato de testigos, una ráfaga de disparos atravesó repentinamente la zona donde decenas de chicos celebraban la Pascua este fin de semana.
De un momento a otro, Emilia cayó herida por una bala calibre .22 que le atravesó la nuca y la dejó al borde de la muerte.
La reacción de los vecinos fue inmediata. La trasladaron por sus propios medios a la sala de pediatría de la obra del Padre Nicolás Angelotti, donde la estabilizaron antes de derivarla al Hospital de Niños.
“En el día de Pascua de Resurrección, Emilia está viva. Se salvó de milagro. Es creer o reventar. Y damos gracias a Dios por eso”, expresó el sacerdote a través de un comunicado, difundido por distintos medios locales.
En el mismo mensaje, el padre Angelotti aprovechó también para lanzar una advertencia tras el ataque: “Nosotros no queremos vivir por milagro, queremos vivir por dignidad. Porque nuestra vida vale. Lo que pasó no es un hecho aislado. Venimos sufriendo tragedias de muertes a diario, nos cansamos de ver a nuestros jóvenes hechos un mural porque se los llevó una bala”.
Mientras Emilia pelea por su vida en la cama de un hospital, la investigación por el ataque avanza, hasta el momento, sin ningún detenido.
Según trascendió, Emilia vive en un hogar de menores de la parroquia local junto a sus tres hermanitos.
Su historia, como la de tantos chicos del barrio, está atravesada por el drama de la droga: sus padres quedaron destruidos por el consumo.