En una región movilizada por amenazas de tiroteos en establecimientos educativos, Junín sumó el mediodía de ayer un grafitti en una pared de la escuela de calle Alem.
Esta vez la amenaza estaba relacionada con la existencia de una bomba.
Las autoridades educativas actuaron rápidamente dando lugar a que se active el protocolo.
Del interior del edificio fueron retirados alumnos, docentes, personal y directivos que iban a aguardar a metros del ingreso en una calle que tenía interrumpida la circulación de vehículos con móviles policiales ubicados estratégicamente.
Una vez en el lugar el personal de Explosivos, procedieron a requisar el lugar en una tarea que se prolongó por aproximadamente una hora.
El resultado fue el esperado, negativo y de esa manera se habilitó el reingreso y pudieron retomar la actividad escolar habitual.