En una nueva audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona, el foco estuvo puesto en la declaración de su expareja Verónica Ojeda, quien aportó detalles sensibles sobre el estado de salud del exfutbolista y solicitó la incorporación de un audio considerado relevante para la investigación.
Durante su testimonio, Ojeda manifestó la dificultad emocional de volver a declarar en el proceso: “Es muy difícil estar acá declarando de vuelta”, expresó ante el tribunal. En su relato, recordó que mantuvo una relación con Maradona entre 2005 y 2014, y que posteriormente retomaron el contacto por cuestiones vinculadas a la salud del hijo que tienen en común.
En ese contexto, describió un encuentro en la localidad de Bella Vista, donde aseguró haberlo visto con signos físicos preocupantes. “Tenía las manos secas y los ojos amarillos”, indicó, al tiempo que cuestionó el entorno que lo rodeaba.
También hizo referencia al día en que el exjugador cumplió 60 años, ocasión en la que, según afirmó, lo encontró dormido, lo que le generó inquietud.
Ojeda también se refirió al homenaje realizado en el estadio de Gimnasia y Esgrima La Plata, donde Maradona se desempeñaba como entrenador. Según su testimonio, no se encontraba en condiciones de participar: “Entró solo, estuvo unos 10 minutos, saludó a la gente y se fue. Él mismo reconoció que no estaba bien”, sostuvo.
En ese marco, propuso incorporar un audio de una reunión realizada en la Clínica Olivos, cuya validez fue aceptada por el tribunal ante sospechas de que un registro previo podría haber sido editado. El juez Alberto Gaig, titular del Tribunal Oral en lo Criminal N° 7, avaló la medida al considerar que el material podría resultar determinante: “No es prueba nueva, pero sí necesaria para evaluar la integridad de lo ya presentado”, señaló.
La audiencia se vio interrumpida por problemas técnicos y pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo 30 de abril.
Por otra parte, también declaró Rita Maradona, quien sostuvo que las hijas del exfutbolista se hicieron cargo de su salud en los últimos años. Indicó además que conocía al médico Leopoldo Luque y a la psiquiatra Agustina Cosachov como parte del equipo tratante, aunque afirmó no tener precisiones sobre la atención cotidiana.
Rita recordó que la última vez que vio a su hermano fue el 11 de noviembre de 2020, tras su externación luego de una cirugía por un hematoma subdural. “Estaba bien, convaleciente pero bien”, aseguró. Sobre el día de su fallecimiento, indicó que se enteró por los medios de comunicación y que pudo ver el cuerpo recién por la tarde.
El proceso judicial continúa avanzando con el objetivo de esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte del ídolo argentino.