La arena internacional siempre exige pragmatismo y cero margen de error. Anoche, en el tablero de la Copa Libertadores 2026, Boca Juniors experimentó en carne propia cómo la falta de contundencia puede transformar un escenario favorable en un laberinto de incertidumbres. Por la quinta fecha del Grupo D, el "Xeneize" igualó 1 a 1 frente a Cruzeiro en La Bombonera, cediendo la cima de su zona y dejando su pase a octavos de final en una situación de extrema fragilidad.
El desarrollo del encuentro mostró a un equipo local que fue perdiendo capital político en el campo de juego. El inicio fue un monólogo de intensidad para los de Claudio Úbeda. Antes del primer minuto, Miguel Merentiel ya había avisado con un remate potente, y a los 15 minutos, esa insistencia rindió frutos: un exquisito tiro libre de Leandro Paredes fue asegurado por el delantero uruguayo en el segundo palo para decretar el 1 a 0.
Sin embargo, el dominio territorial se fue diluyendo. En el complemento, las fallas estructurales en el retroceso le pasaron factura a Boca. A los 8 minutos, un centro rasante desde la izquierda cruzó toda el área y encontró a Fagner libre de marcas para sentenciar la igualdad ante el arquero Leandro Brey.
El punto de inflexión debió haber sido a los 22 minutos de la segunda mitad, cuando el volante brasileño Gerson fue expulsado con roja directa tras una durísima infracción sobre Leandro Paredes. Lejos de imponer su "mayoría" numérica, Boca se enredó en su propia ineficacia. Intentó con un cabezazo de Exequiel Zeballos tras un centro de Malcom Braida, y con un remate de Tomás Aranda en el descuento, pero no le alcanzó.
El escenario a futuro: Este resultado deja a Boca como escolta con 7 unidades, detrás de Cruzeiro (8 puntos), pero con el riesgo latente de terminar la fecha fuera de la zona de clasificación. La definición será a todo o nada el jueves 28 de mayo a las 21:30, cuando reciba a la Universidad Católica de Chile.
Mientras en Buenos Aires sobraban las dudas, en el Gigante de Arroyito hubo certezas absolutas. Rosario Central aplastó por 4 a 0 a la Universidad Central de Venezuela (UCV) y demostró por qué es el líder indiscutido del Grupo H.
El equipo dirigido por Jorge Almirón fue una aplanadora que no dejó lugar a la oposición venezolana. Los goles fueron un desfile de jerarquía: Alejo Véliz abrió el marcador a los 21 del primer tiempo, Vicente Pizarro amplió a los 38, el astro Ángel Di María transformó la victoria en goleada a los 25 del complemento, y el histórico Marco Ruben bajó el martillo a los 43 minutos.
Con 13 puntos, el "Canalla" aseguró su boleto a la próxima ronda y viajará con tranquilidad a Ecuador para enfrentar a Independiente del Valle el próximo miércoles 27 de mayo.
El saldo de la jornada internacional no fue amable para el resto de los equipos del Área Metropolitana, que cosecharon derrotas tanto en la Libertadores como en la Sudamericana:
Platense y un tropezón en la altura: En El Campín de Bogotá, el "Calamar" cayó 2 a 1 ante Independiente Santa Fe. Los colombianos golpearon temprano con goles de Iván Scarpeta (3') y Hugo Rodallega (26'). Aunque Augusto Lotti descontó en el complemento (28'), a los de Vicente López no les alcanzó. Siguen segundos con 7 puntos, pero dejaron pasar la chance de sellar su clasificación.
Fin de ciclo para Riestra en la Sudamericana: En el estadio Centenario de Uruguay, Deportivo Riestra sufrió una contundente derrota por 4 a 1 ante Montevideo City Torque. Con dos goles en contra (Ignacio Arce y Jonatan Goitia) y una actuación para el olvido, el equipo quedó tercero con 4 puntos y sin posibilidades matemáticas de avanzar, ya que pierde en el desempate olímpico frente a Gremio.
Barracas Central, sin respuestas: El "Guapo" también le dijo adiós a la Copa Sudamericana tras caer 2 a 0 ante Audax Italiano en La Florida, Chile. Los goles de Daniel Piña y Diego Coelho, sumados a la expulsión del delantero Gonzalo Morales a los 7 minutos del segundo tiempo, dejaron a los argentinos sin margen de maniobra en el Grupo G.