El fútbol argentino fue testigo de una de esas jornadas que reescriben los libros de historia. En una final que tuvo todos los condimentos de una épica deportiva, Belgrano de Córdoba derrotó agónicamente 3-2 a River Plate en el estadio Mario Alberto Kempes y se consagró campeón del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol (LPF).
Para el fútbol del interior, y especialmente para ciudades que respiran este deporte como Junín, el triunfo del "Pirata" representa un mensaje contundente: la descentralización del éxito es posible. Con este resultado, el equipo comandado por el incombustible Ricardo Zielinski borda su primera estrella en la máxima categoría, convirtiéndose en el primer campeón de liga de la provincia mediterránea (y el segundo a nivel nacional tras la Supercopa Internacional obtenida por Talleres en 2025, curiosamente también ante River).
El encuentro comenzó cuesta arriba para los cordobeses. El equipo de Eduardo "Chacho" Coudet impuso condiciones temprano y, a los 17 minutos de la primera etapa, abrió el marcador. Una triangulación letal por derecha terminó con un desborde de Tomás Galván, quien asistió al medio para que Facundo Colidio empujara la pelota a la red.
Sin embargo, el gen de resiliencia que caracteriza a los equipos de Zielinski no tardó en aflorar. A los 26 minutos, la pelota parada niveló el escenario: un tiro de esquina preciso de Lucas Zelarayán encontró la cabeza de Leonardo Morales en el primer palo, decretando el 1-1 con el que se irían al descanso.
El complemento mantuvo el vértigo. A los 14 minutos, un contragolpe fulminante comandado por Colidio terminó en los pies de Tomás Galván, quien con un remate cruzado volvió a poner en ventaja al conjunto de Núñez. Parecía que la jerarquía individual del "Millonario" terminaba por inclinar la balanza, pero el desenlace guardaba una sorpresa monumental.
El reloj marcaba 38 minutos y la desesperación comenzaba a reinar en las tribunas del Kempes. Fue entonces cuando una extensa revisión en el VAR a cargo de Yael Falcón Pérez detectó una clara mano de Lautaro Rivero en el área riverplatense. Penal para Belgrano. Nicolás Fernández asumió la responsabilidad y, con un remate potente al ángulo derecho, venció la resistencia de Santiago Beltrán. 2 a 2 y final abierto.
El golpe anímico desmoronó a River. Apenas cuatro minutos después, a los 42, el ingresado Franco Vázquez envió un centro desde la derecha que cayó en el botín izquierdo de Fernández. El delantero mordió el remate, pero la fortuna –ese guiño que siempre acompaña a los campeones– hizo que la pelota rebotara en un defensor y se colara junto al palo derecho. Fue el 3-2 definitivo, el delirio total en Córdoba y el final del semestre para un River que ahora deberá juntar los pedazos de cara a la última fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana ante Blooming.
River Plate (2): Santiago Beltrán; Fabricio Bustos, Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero, Marcos Acuña; Juan Cruz Meza, Fausto Vera, Aníbal Moreno, Tomás Galván; Facundo Colidio y Joaquín Freitas. DT: Eduardo Coudet.
Belgrano de Córdoba (3): Thiago Cardozo; Agustín Falcón, Leonardo Morales, Alexis Maldonado, Adrián Spörle; Santiago Longo, Adrián Sánchez, Emiliano Rigoni, Lucas Zelarayán, Juan Velázquez; Lucas Passerini. DT: Ricardo Zielinski.
Goles en el primer tiempo: 17m. Facundo Colidio (R); 26m. Leonardo Morales (B).
Goles en el segundo tiempo: 14m. Tomás Galván (R); 38m. Nicolás Fernández -de penal- (B); 42m. Nicolás Fernández (B).
Cambios en el segundo tiempo: Al inicio: Álvaro Ocampo por Alexis Maldonado (B). A los 18m: Ramiro Hernandes por Juan Velázquez (B) y Franco Vázquez por Santiago Longo (B). A los 25m: Germán Pezzella por Marcos Acuña (R). A los 31m: Nicolás Fernández por Lucas Passerini (B). A los 44m: Juan Fernando Quintero por Juan Cruz Meza (R), Maximiliano Salas por Aníbal Moreno (R), Kendry Páez por Tomás Galván (R) y Federico Ricca por Emiliano Rigoni (B).
Autoridades del encuentro:
Árbitro: Yael Falcón Pérez.
VAR: Leandro Rey Hilfer.
Estadio: Mario Alberto Kempes, Córdoba