Baradel se convirtió en una de las figuras del sindicalismo docente bonaerense y nacional, habiendo concretado numerosos reclamos salariales y conflictos educativos a lo largo de más de dos décadas.
Durante su gestión, encabezó negociaciones paritarias, movilizaciones y medidas de fuerza que lo posicionaron como una referencia dentro del sector.
Las repercusiones por su salida reflejaron posturas contrapuestas.
Mientras algunos lo despidieron como un “compañero de lucha” y destacaron su compromiso con la defensa de los trabajadores de la educación, otros recordaron los años de conflictos gremiales y reiterados paros docentes que marcaron distintas etapas de su conducción.