La investigación por el crimen de Ángel López, el nene de cuatro años que murió en Comodoro Rivadavia, dio un paso fundamental con la presentación de las conclusiones de la Junta Médica.
Los resultados de la autopsia determinaron que el menor murió a causa de una bronconeumonía concomitante con un traumatismo craneoencefálico.
Esto significa que a los golpes detectados en el cuerpo se sumó un cuadro infeccioso respiratorio que, para la fiscalía, avanzó de forma letal ante la total falta de cuidados. Los fiscales Cristian Olazábal y Facundo Oribones fueron contundentes al desestimar la hipótesis de una "muerte súbita" planteada inicialmente por los cuidadores, la madre y su pareja.
El informe forense describe una muerte agónica, incompatible con el relato de los imputados, quienes aseguraban que el niño había estado jugando horas antes del fallecimiento. Los investigadores sospechan que quienes debían proteger al menor ignoraron deliberadamente los síntomas de la enfermedad.
La revisión médica no solo ratificó la existencia de 21 golpes en el cuerpo del niño, sino que también expuso señales claras de abandono. Al momento de su muerte, Ángel pesaba apenas 19 kilos y, de acuerdo al informe forense, presentaba "la posibilidad de síntomas como el rechazo de alimentos y mala alimentación".
Además, la fiscalía sostiene que el cuadro de bronconeumonía se venía gestando desde principios de marzo, sin que se solicitara asistencia profesional. Según afirmó Olazábal ante la prensa, esta nueva hipótesis médica no reemplaza las lesiones detectadas previamente, sino que se suma al cuadro general de maltrato infantil que investiga la justicia de Chubut
.Asimismo, argumentó que las lesiones cerebrales producidas por traumatismos y el avance de la infección respiratoria conformaron un "mecanismo combinado" que le quitó la vida al menor en un contexto de vulnerabilidad extrema.
Se mantienen las imputaciones contra la madre y su pareja
Por otro lado, Olazábal, jefe de los fiscales de Comodoro Rivadavia, indicó que, pese a las variaciones en los detalles técnicos del hecho, la calificación jurídica de la causa no sufrió modificaciones.
Es decir, que la progenitora continúa imputada por homicidio agravado, mientras que su pareja enfrenta cargos por homicidio simple. La fiscalía considera que ambos son responsables de las múltiples causas que derivaron en el fallecimiento del nene.
En ese sentido, puntualizó que la audiencia de este viernes permitió a los investigadores ampliar el objeto procesal basándose en pruebas científicas que contradicen las declaraciones de Mariela Altamirano y Michel González.