El club de Alta Córdoba aplicó de urgencia su Estatuto Social y el Protocolo de Violencia de Género para desvincular de forma permanente al único detenido.
La conmoción social desatada en Córdoba por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada sin vida en un descampado sumó un fuerte capítulo institucional. Instituto Atlético Central Córdoba resolvió la expulsión inmediata de sus registros de socios de Claudio Gabriel Barrelier, el único imputado y detenido por el atroz crimen de la menor.
La determinación, de carácter histórico por la velocidad y firmeza con la que actuó la entidad deportiva, fue instrumentada a través del Tribunal de Convivencia del club. Tras una presentación de la Comisión Directiva que expuso los antecedentes del caso, se aplicó de forma rigurosa el Estatuto Social y las normativas internas de la institución albirroja.
Desde la dirigencia de Instituto enfatizaron que la medida se tomó por la "extrema gravedad de los hechos investigados" y el impacto que el caso generó en la opinión pública. Argumentaron que las acusaciones que pesan sobre el imputado resultan absolutamente incompatibles con los valores fundacionales de la institución y con su Protocolo contra la Violencia de Género.
A través de un comunicado oficial, el club aclaró además algunos puntos sobre la relación de la entidad con el acusado:
Desvinculación absoluta: Se decretó la baja inmediata del padrón de socios activos, independientemente del veredicto final que determine la Justicia penal en los tribunales de Córdoba.
Sin funciones previas: El club remarcó que Claudio Gabriel Barrelier nunca desempeñó ningún rol representativo, deportivo, dirigencial o laboral dentro de la estructura de la institución.
Solidaridad con las víctimas: Las autoridades de Instituto se pusieron a entera disposición de la familia de Agostina Vega y de la fiscalía interviniente para aportar cualquier elemento de colaboración que se requiera.
La autopsia y los avances en la investigación judicial
El expediente penal que investiga el femicidio de la adolescente continúa su marcha bajo un estricto hermetismo policial, buscando reconstruir la secuencia temporal de las horas previas al hallazgo del cuerpo en las inmediaciones del barrio Ampliación Ferreyra.
La autopsia inicial arrojó conclusiones estremecedoras: la muerte de la menor se produjo por asfixia mecánica y su cuerpo fue sometido a maniobras de desmembramiento posteriores al fallecimiento. Asimismo, los peritajes preliminares detectaron posibles signos compatibles con un ataque sexual.
Sin embargo, debido al avanzado estado de descomposición del cuerpo —que permaneció oculto casi una semana en un descampado—, el fiscal de la causa, Raúl Garzón, aguarda los resultados definitivos de los estudios anatomopatológicos para confirmar de manera formal el abuso. De confirmarse científicamente esta hipótesis, la calificación legal contra Claudio Gabriel Barrelier sufrirá un agravamiento sustancial que complicará aún más su situación judicial.
La fiscalía no descarta la participación de terceras personas en el encubrimiento o la asistencia al acusado en las distintas etapas del crimen. En las últimas horas se ordenaron nuevos rastrillajes, análisis de cámaras de seguridad y toma de testimonios al entorno cercano de la víctima para esclarecer el caso que mantiene en vilo a toda la provincia.