El arranque de la Copa del Mundo de Canadá, Estados Unidos y México 2026 no da respiro, y el Grupo A ya empezó a mostrar sus primeras cartas credenciales en una disputa que promete ser encarnizada. En suelo mexicano, más precisamente en el Estadio Chivas, la Selección de Corea del Sur dio un paso fundamental en sus aspiraciones de clasificación al derrotar por 2 a 1 a una siempre rocosa República Checa, en un encuentro donde la posesión estética y la profundidad asiática terminaron pesando más que el orden táctico europeo.
El partido se planteó desde el inicio bajo el libreto del conjunto comandado dentro de la cancha por su máxima estrella y capitán, Heung-Min Son. Los surcoreanos monopolizaron el balón y generaron las primeras opciones de riesgo. Avisaron temprano, a los 11 minutos, tras una combinación entre Lee Jae-Sung y Son que terminó en un tiro de esquina, la vía por la cual el central Kim Min-Jae estuvo a centímetros de abrir el marcador con un cabezazo que lamió el travesaño.
El arquero checo, Matej Kovar, comenzó a erigirse en figura sosteniendo el cero frente a un remate de media distancia de Jae-Sung y, posteriormente, neutralizando las reiteradas embestidas de un indomable Son, quien probó suerte a los 37 y 38 minutos de la primera etapa con sendos disparos desde la medialuna del área. República Checa, por su parte, apenas lograba contestar mediante réplicas aisladas, como un contraataque veloz que Patrik Schick no pudo cambiar por gol gracias a un cierre providencial de Kim Min-Jae.
La segunda mitad mantuvo la tónica, con Kovar vistiéndose de héroe al taparle un mano a mano al propio Son a los 10 minutos del complemento. Sin embargo, en el fútbol la lógica suele tomarse licencias. A los 13 minutos, en su primera llegada a fondo, el combinado europeo golpeó: un lateral quirúrgico lanzado al área por Vladimir Coufal encontró la cabeza del defensor y capitán Ladislav Krejci, quien metió un frentazo inatajable para batir al arquero Seung-Gyu Kim y estampar un sorpresivo 1-0.
El gol parecía el premio ideal para la pizarra de Miroslav Koubek, quien a sus 74 años ostenta el récord político-deportivo de ser el entrenador más longevo en la historia de las citas mundialistas. Pero la ventaja checa fue un espejismo que duró poco.
Corea del Sur no asimiló el golpe como un nocaut, sino como un combustible. A los 21 minutos, el talentoso volante In-Beom Hwang armó una genialidad por la banda izquierda, recortó hacia adentro desparramando la resistencia de Kovar y pinchó la pelota con enorme sutileza al segundo palo para el 1-1. Justicia en el marcador.
El golpe definitivo llegó a los 34 minutos del segundo tiempo. Nuevamente Hwang se vistió de asistidor desbordando por el carril derecho para lanzar un centro atrás preciso; el ingresado delantero Oh Hyeon-Gyu conectó de primera hacia el segundo poste, sentenciando una remontada (2-1) que desató la euforia asiática en las tribunas.
En los minutos finales, la República Checa empujó con orgullo y arrestos individuales. Primero avisó Adam Hlozek con un zurdazo bajo, y ya en el segundo minuto de adición, el ingresado Michael Sadilek sacó un derechazo rasante que exigió una monumental estirada de Seung-Gyu Kim para sellar los tres puntos de Corea del Sur.
Con este resultado, los dirigidos en cancha por Heung-Min Son se ubican provisionalmente en el segundo lugar del Grupo A con 3 unidades, mientras que los checos quedan relegados a la tercera posición sin puntos.
La agenda mundialista continuará el próximo jueves 18 de junio (horario argentino) con dos platos fuertes que paralizarán las pantallas:
A las 13:00: La República Checa de Koubek buscará la recuperación ante Sudáfrica, en un duelo al todo o nada.
A las 22:00: Corea del Sur protagonizará un choque de alto voltaje político y deportivo frente al coanfitrión, México, en lo que promete ser una batalla táctica crucial por el liderazgo de la zona.