El Senado de la provincia de Buenos Aires volvió a sesionar tras un prolongado período de inactividad parlamentaria y dejó expuestas fuertes tensiones dentro del bloque oficialista, en un clima atravesado por reproches y desacuerdos internos.
Uno de los momentos más llamativos se produjo durante la intervención del senador Mario Ishii, quien cuestionó la falta de presencia territorial del gobernador Axel Kicillof en el Conurbano bonaerense.
En ese contexto, expresó que lo había invitado a recorrer la región, señalando que, a su entender, dichas visitas no se habrían concretado con la frecuencia esperada.
La dinámica de la sesión se tensó aún más cuando la presidenta del Senado, Verónica Magario, intervino para dar por finalizado el tiempo de exposición del legislador, recordándole el límite reglamentario de cinco minutos. Tras un breve intercambio, se procedió a la interrupción del micrófono, lo que generó un momento de fuerte fricción en el recinto.
En medio del debate, el jefe del bloque oficialista, Sergio Berni, solicitó que se eliminaran los límites de tiempo para las exposiciones, propuesta que finalmente fue sometida a votación y rechazada por la mayoría de la Cámara.
La jornada parlamentaria dejó así en evidencia las diferencias internas dentro del oficialismo bonaerense, en una sesión que reactivó la actividad legislativa pero también expuso tensiones políticas de fondo.