El Gobierno nacional oficializó una nueva actualización parcial de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, una medida que comenzó a impactar en los precios de los surtidores de todo el país.
Con la entrada en vigencia del ajuste, el litro de nafta registra un incremento aproximado de $21, mientras que el gasoil aumenta alrededor de $18 por litro, aunque los valores finales pueden variar según la empresa y la región.
La actualización forma parte del esquema de incrementos graduales que impulsa el Poder Ejecutivo para recomponer los impuestos específicos a los combustibles. Según se indicó, el objetivo es aplicar los ajustes de manera escalonada para atenuar su efecto sobre la inflación y evitar un impacto más brusco en los precios.
La medida ya comenzó a reflejarse en las estaciones de servicio y representa un nuevo aumento en el costo de los combustibles para consumidores particulares y sectores productivos.