Wilmer Antonio Cruz, conocido como el “Topo de La Guaira”, fue excarcelado bajo una medida cautelar sustitutiva de libertad con régimen de presentación, informó la organización Provea.
El rescatista voluntario permaneció casi 48 horas desaparecido, luego de que organizaciones de derechos humanos denunciaran la pérdida de contacto con él mientras participaba en las labores de rescate tras los terremotos que afectaron el estado La Guaira.
Su caso había generado una amplia campaña de organizaciones de derechos humanos, periodistas y ciudadanos que exigían conocer su paradero tras perderse contacto con él mientras participaba en las labores de rescate por los terremotos que devastaron la entidad costera.
La noticia comenzó a difundirse en redes sociales a través de periodistas, activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes compartieron videos en los que se observa a Cruz acompañado de una mujer. En la grabación, el voluntario agradece el apoyo recibido y afirma: “Gracias, mi gente, aquí estoy para seguir luchando”.
La desaparición de Cruz fue denunciada por organizaciones como Provea, Un Mundo Sin Mordaza y el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), que alertaron sobre un posible caso de desaparición forzada y exigieron información inmediata sobre su ubicación.
La periodista Carla Angola informó la noche del 3 de julio sobre la reaparición del rescatista y señaló durante una transmisión que Provea había confirmado que Cruz se encontraba nuevamente en libertad. Asimismo, el politólogo Walter Molina aseguró que la presión ejercida por las denuncias públicas y la amplia difusión del caso contribuyeron a que el voluntario reapareciera.
Durante las casi 48 horas en las que se desconoció su paradero, el caso del “Topo de La Guaira” generó preocupación tanto dentro como fuera de Venezuela y fue reseñado por diversos medios nacionales e internacionales.
Wilmer Antonio Cruz, residente de Caraballeda, ganó notoriedad durante la emergencia por ingresar entre los escombros de los edificios colapsados para buscar sobrevivientes utilizando únicamente herramientas manuales y sin equipos de protección especializados.
En varias entrevistas aseguró haber participado en el rescate de alrededor de 60 personas, entre sobrevivientes y fallecidos, mientras intentaba encontrar también a sus propios familiares, quienes quedaron atrapados tras el colapso del edificio donde vivían.
Sus videos denunciando la falta de maquinaria pesada, la escasa presencia de organismos oficiales en algunos sectores afectados y las dificultades que enfrentaban los voluntarios para continuar las labores de búsqueda se viralizaron en redes sociales y fueron replicados por distintos medios nacionales e internacionales.
La noche del 1° de julio, vecinos denunciaron que Cruz salió junto a un grupo de hombres vestidos de negro que le ofrecieron un martillo neumático para continuar las labores de rescate. Desde ese momento se perdió contacto con él y organizaciones de derechos humanos denunciaron una desaparición forzada, al tiempo que exigieron a las autoridades informar sobre su paradero.