Los sobrevivientes, entre ellos un bebé, fueron hallados bajo los escombros de un edificio colapsado en La Guaira. En tanto, el Gobierno elevó la cifra de muertos a más de 3.300 y lanzó un plan económico de reconstrucción.
A casi dos semanas de la catástrofe que sacudió a Venezuela, las tareas de búsqueda y salvamento arrojaron un auténtico milagro entre las ruinas.
En las últimas horas del domingo, equipos de rescatistas lograron localizar y extraer con vida a una mujer y a tres menores de edad —entre ellos un bebé— que permanecieron atrapados durante 12 días bajo toneladas de hormigón armado en la localidad costera de La Guaira, la zona más golpeada por el desastre.
El operativo civil y militar se concretó en medio de un silencio absoluto y riguroso, una técnica clave que permitió a los socorristas escuchar débiles voces y pedidos de auxilio provenientes de las profundidades de la tierra.
Las víctimas se encontraban sepultadas bajo los restos de la torre OPP 26, un complejo residencial de 12 pisos ubicado en el sector Caribe, en la parroquia de Caraballeda, que se había desmoronado por completo durante el sismo.