La ilusión de revalidar la máxima corona se esfumó y, con ella, parece tambalear la continuidad del arquitecto del ciclo más exitoso en la historia moderna del fútbol nacional. Tras la dolorosa caída ante España en la final del Mundial 2026, Lionel Scaloni anunció que su etapa al frente de la Selección argentina podría finalizar una vez que termine el año.
Si bien el anuncio sacudió la agenda mediática y deportiva, la acumulación de ocho años en el cargo más exigente del país esconde un profundo desgaste emocional. No es la primera vez que el oriundo de Pujato amenaza con dar un paso al costado. De hecho, los antecedentes revelan que la presión y los problemas personales lo han puesto en la cuerda floja en múltiples ocasiones.
A lo largo de su mandato, Scaloni debió lidiar con situaciones extremas que trascendieron el campo de juego. Detalles recientes aportados por su biógrafo, Diego Borinsky, en diálogo con Splendid 990, exponen los momentos más oscuros de la era Scaloni:
2021: El drama familiar y el rescate de Messi. La primera gran advertencia llegó paradójicamente en su momento de mayor gloria inicial, meses después de ganar la Copa América y cortar la sequía de 28 años sin títulos. Detrás del éxito, el DT atravesaba un calvario: sus dos padres habían sufrido un ACV (la madre 10 días antes del certamen y el padre un mes después). "Eso fue una locura para él", graficó Borinsky. El desgaste fue tal que Scaloni planeaba dejar el equipo por la salud de sus padres el mismo día que Argentina clasificó al Mundial de Qatar. Fue Lionel Messi quien, a la salida del estadio, mantuvo una charla íntima con el entrenador y logró tranquilizarlo para que continuara.
2023: La "coctelera" del Maracaná. A finales de 2023, la historia volvió a repetirse. Tras una victoria resonante, Scaloni soltó la bomba ante los micrófonos, afirmando que debía "pensar" sobre su futuro. Según su entorno, el entrenador confesó tiempo después que "tenía la cabeza hecha una coctelera" y que no había medido la repercusión de sus palabras al pasar.
El peso del éxito y la salud mental. Detrás de las medallas hubo un costo físico y psicológico innegable. El biógrafo reveló que el técnico debió recurrir a terapia psicológica ante el vértigo de la consagración: sentía "miedo a no seguir ganando y que todo se haya dado tan pronto". El estrés somatizó en su cuerpo, provocándole un cuadro de culebrilla, momento en el cual "le cayó la ficha de todo lo que había pasado".
Hoy, el escenario en 2026 es distinto. Ya no se trata del miedo a mantenerse en la cima, sino de la culminación natural de un proyecto de ocho años y el desgaste que implica asimilar una final del mundo perdida.
Mientras los hinchas juninenses y de todo el país procesan el subcampeonato, la Asociación del Fútbol Argentino se enfrenta a un desafío mayúsculo e inminente: prepararse para la posible vida institucional después de Lionel Scaloni.