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Viernes, 14 Agosto 2026
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El último round de Prichard Colón: el adiós a una promesa y la condena invisible de Terrel Williams
Tras once años de luchar contra las secuelas de una de las peleas más trágicas del boxeo moderno, falleció a los 33 años el puertorriqueño Prichard Colón. La historia de una negligencia arbitral que apagó una vida y el tormento de un rival que nunca pudo perdonarse.
Viernes, 14 de Agosto del 2026 - 16:25 hs.
El último round de Prichard Colón: el adiós a una promesa y la condena invisible de Terrel Williams

El reloj del boxeo se detuvo definitivamente este jueves 13 de agosto para Prichard Colón. A sus 33 años, el excampeón panamericano juvenil falleció tras pasar más de una década atrapado en las gravísimas secuelas neurológicas que le dejó su combate frente al estadounidense Terrel Williams. Sin embargo, para entender la tragedia, hay que retroceder al 17 de octubre de 2015, la noche en la que el deporte le falló a uno de sus talentos más brillantes.

Aquella velada enfrentó a dos peleadores invictos con realidades opuestas. Colón, con un inmaculado récord de 16-0, era el joven de gran proyección. Williams (13-0) era un hombre intentando relanzar su carrera tras un año y medio de inactividad. La pelea, armada de urgencia ante la cancelación del pleito entre Andre Dirrell y Blake Caparello, subió al ring a un Colón con apenas un mes de descanso y a un Williams con dos.

La negligencia en el cuadrilátero

El inicio del combate mostró la mejor versión de "Digget" Colón, quien dominó los primeros cinco asaltos. Sin embargo, la estrategia de Williams mutó hacia la infracción sistemática: los temidos "golpes de conejo" (impactos ilegales en la nuca) comenzaron a llover sobre el puertorriqueño.

La tragedia se gestó ante la pasividad alarmante del referí, Joe Cooper. Pese a las reiteradas quejas de Colón, Cooper no tomó medidas hasta el noveno asalto, cuando detuvo el combate por cinco minutos y le descontó un punto a Williams. Apenas se reanudó la acción, otro golpe ilegal derribó a Colón. Tras el conteo, la esquina del puertorriqueño, en una confusión insólita, le retiró los guantes creyendo que la pelea había terminado, lo que derivó en su descalificación de cara al décimo round.

Minutos después de bajar del ring, el verdadero drama comenzó. Colón colapsó y fue trasladado de urgencia al hospital Inova Fairfax. El diagnóstico fue devastador: un hematoma subdural que requirió cirugía cerebral de emergencia. Pasaría 221 días en coma inducido antes de despertar en un estado vegetativo persistente.

La cruz de Terrel Williams

La reacción inicial de Williams fue la de un boxeador cegado por la adrenalina. Afirmó haber hecho una "buena pelea" y que ganar era "lo más importante". Pero cuando la gravedad del estado de Colón salió a la luz, el peso de la culpa lo aplastó.

Williams no fue el mismo. Aunque el Departamento de Regulación Profesional y Ocupacional de Virginia absolvió de responsabilidades penales al árbitro, al médico y al propio boxeador, el castigo del estadounidense fue interno. Llegó a confesar que ya no podía disfrutar de sus victorias por estar "preocupado por Prichard" y, en 2019, declaró que rezaba todos los días por él.

"Nunca tuve la intención de lastimar deliberadamente. Nadie desea para otro lo que le sucedió; todos los boxeadores somos hermanos" aseguró Williams, quien incluso sentenció que jamás permitiría que sus hijos se calzaran los guantes. Tras disputar apenas cuatro peleas más, asediado por el miedo a repetir la tragedia, se retiró en 2019 tras sufrir la única derrota de su carrera ante Thomas Dulorme. Hoy vive en el mayor de los anonimatos.

Once años arrebatados

La vida de la familia Colón quedó fracturada. Su madre se convirtió en su cuidadora principal, compartiendo en 2018 videos donde se veía a Prichard realizando terapias, respondiendo a comandos básicos e intentando comunicarse mediante una computadora. Fue un esfuerzo monumental de amor y resistencia que culminó este jueves, cuando su padre confirmó el deceso a través de las redes sociales.

Se apagó la vida de Prichard Colón. Once años se le escurrieron entre los dedos a una promesa que no debió caer de esa manera. Y mientras el mundo del boxeo despide al talento puertorriqueño, en algún lugar, Terrel Williams sigue cargando con el fantasma de aquella fatídica noche de 2015.