Marisol Saavedra Chungara, conocida como “La Reina del Sur”, fue expulsada de la Argentina y detenida al llegar a Bolivia. Su nombre está directamente relacionado con uno de los episodios más impactantes del narcotráfico en la región: el lanzamiento de cargamentos de cocaína desde una avioneta sobre un campo de Rancagua, partido de Pergamino.
La mujer, de 56 años, fue condenada en la Argentina a ocho años de prisión por tráfico y transporte agravado de estupefacientes. Según la investigación, ocupaba un lugar central en una organización que introducía cocaína desde Bolivia mediante vuelos clandestinos.
La pesquisa comenzó en agosto de 2021, cuando los investigadores detectaron movimientos de integrantes de la banda en zonas rurales bonaerenses. Buscaban campos que pudieran utilizarse para recibir los cargamentos.
El 19 de enero de 2022, una avioneta sobrevoló en reiteradas oportunidades un establecimiento rural de Rancagua y arrojó varios bultos con droga. En el lugar también se encontraron telas utilizadas presuntamente para señalar al piloto el punto exacto de descarga.
El procedimiento permitió secuestrar inicialmente unos 130 kilos de cocaína. Posteriores allanamientos llevaron a atribuirle a la organización el transporte de 289,114 kilos. Por la modalidad empleada, el caso fue denominado el “narcobombardeo” de Pergamino.
Saavedra Chungara habría coordinado la logística para recibir la droga: selección de campos, disponibilidad de vehículos y distribución de personas encargadas de retirar los paquetes. Durante el operativo fueron detenidos también sus hijos Juliana y Mauricio Justiniano y el brasileño Elves García de Olivera.
El apodo “La Reina del Sur” surgió en una conversación telefónica intervenida, en referencia al personaje de la novela de Arturo Pérez-Reverte.
La causa llegó al Tribunal Oral Federal N.º 3 de Rosario. Sus hijos y otros integrantes recibieron condenas de cuatro años como partícipes secundarios.
El 27 de agosto, Saavedra Chungara fue expulsada de la Argentina y quedó impedida de regresar. Al arribar al aeropuerto boliviano de Viru Viru, fue detenida por la FELCN debido a una orden de captura vigente y posteriormente trasladada a Yacuiba.