La noticia por el fallecimiento del escribano Eduardo Cosola a los 87 años produjo profundo pesar entre familiares, amigos, allegados y colegas.
A lo largo de sus prácticamente 60 años de carrera profesional -era Escribano, egresado de la Universidad Nacional de La Plata-, se fue ganando el respeto y afecto de la comunidad.
En el año 2015 decidió alejarse del ejercicio de la profesión que abrazó pero con la felicidad de haber compartido la actividad notarial con su hijo, Sebastián, durante más de 10 años.
Además del ejercicio como notario ocupó espacios invalorables, llegando a integrar el Tribunal Notarial de Ética del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires y del Consejo Consultivo de Ética del Consejo Federal del Notariado Argentino.
Eduardo Cosola conformó una familia de la mano de su esposa, Graciela Acevedo y sus hijos Sebastián y Juan Eduardo.
Sus restos son trasladados al Crematorio Peumayén acompañado por su familia, sus pares, amigos y allegados que se ganaron su afecto y respeto.