La Provincia autorizó un aumento de las tarifas de la luz en todo el territorio bonaerense y con ello las próximas facturas comenzarán a llegar con recargos.
La suba se vincula con el incremento del precio mayorista de la energía eléctrica y el al último ajuste del valor agregado de distribución (VAD).
La Subsecretaría de Energía del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense oficializó este lunes la suba que comenzará a regir el 1° de septiembre.
De esta forma, se espera que la actualización suponga aumentos de entre 1,3 y 2,4% para los usuarios residenciales que tienen o no subsidios, respectivamente.
De esta manera, un usuario residencial sin subsidio y con un consumo que ronda los 150 kWh mensuales pasará de $55.550 a $56.900, mientras que un usuario con subsidios que hasta ahora debía pagar facturas de unos $37.500 pasará a pagar unos $38.000. La suba, vale aclarar, impactará en los consumos de septiembre y será visible en las boletas desde fines de ese mes y principios de octubre.