El pulso atlético de Junín late con fuerza. Este domingo 13 de septiembre, la ciudad se prepara para una nueva edición de su esperada prueba atlética, un evento que promete superar las expectativas del año anterior. Organizada por LT20, la Agrupación Los Flamencos y Diario La Verdad, esta cita deportiva convoca a corredores de todas las edades y niveles, ofreciendo dos distancias: la desafiante 8K competitiva y la accesible 4K participativa.
Entre los rostros más reconocidos y apasionados que se alistan para la largada, se encuentra Penélope Coronel, una corredora juninense cuya vida es una oda al atletismo. Con doce años de trayectoria en la disciplina, Penélope encarna la filosofía del corredor de calle, combinando su rutina laboral con entrenamientos rigurosos para afrontar este desafío que recorrerá el corazón de la ciudad.
«Correr por la ciudad siempre es hermoso, me emociona mucho hacerlo en Junín», confiesa Penélope con una sonrisa. «El recorrido es muy lindo y particular. Puede que para algunos sea exigente porque son dos vueltas para la distancia mayor, pero ahí es donde la cabeza juega un rol fundamental. Es un desafío psicológico atrapante».
La atleta subraya la energía que emana del público local: «En lo personal, me gusta ese reto de pasar por la primera vuelta y pensar si llego o no a la segunda. Correr por la avenida San Martín y sentir la cercanía de la gente, que te aplaude y te alienta, te da un impulso enorme. Por eso, cuando salió la convocatoria para esta segunda edición, no lo dudé un segundo y me inscribí de inmediato».
La propuesta es inclusiva. Más allá de los 8 kilómetros para los más experimentados, la alternativa de 4 kilómetros está pensada para quienes se inician o buscan una experiencia recreativa. «Las carreras son un motivador espectacular», asegura Penélope. «Mucha gente empieza probándose en los 4K y, casi sin darse cuenta, se anima después a los 8K, a los 10K y a distancias cada vez mayores. Lo importante es dar ese primer paso».
Para Penélope, cruzar la meta es el resultado de una preparación meticulosa. Su esquema semanal, de lunes a sábado, distribuye estratégicamente trabajos de velocidad en pista, fondos de fin de semana y trotes. «Normalmente respeto mucho la rutina: días de pista para ganar ritmo y velocidad, y los fondos, que para estas distancias no superan los 14 o 16 kilómetros. No busco un objetivo rígido contra el reloj, sino superarme a mí misma de manera consciente. Uno se prepara para rendir al máximo de lo que el cuerpo permite ese día», explica.
Además, destaca la importancia de la madurez deportiva para prevenir lesiones y disfrutar el camino. «Hay factores externos como el clima o cómo te levantás ese día que influyen. Por eso, lo fundamental es escucharse a uno mismo, conocer la respiración, saber aflojar a tiempo y no llegar al punto del sufrimiento. Lo principal es cruzar la meta y terminar sanos», enfatiza.
El running, para Penélope, es más que una actividad física; es un estilo de vida que estructura su cotidianidad. «El atletismo es parte de mi rutina; me ha tocado pasar por lesiones importantes y es lo peor que te puede pasar cuando estás habituado. En esos momentos te das cuenta de cuánto lo extrañás y valorás cada día que podés salir a entrenar sana. Para quienes tenemos incorporado el atletismo, se transforma en un estilo de vida: salís de trabajar y sabés que te toca entrenar, ya sea en la pista o trotando en el Cerrito», reflexiona.
A pocos días de la competencia, Penélope alienta a todos los juninenses y a corredores de la región a sumarse a esta fiesta deportiva. «Es una carrera que tiene todo para disfrutar: un circuito seguro y plano, la infraestructura adecuada y, sobre todo, el marco de la gente acompañando a los deportistas. Se puede hacer de manera competitiva o recreativa, pero la meta es una sola, llegar y completar el recorrido te da una felicidad doble. Espero que sean muchos los que se sumen a correr ese domingo», concluye.