El presidente del Comité provincia de la Unión Cívica Radical, Emiliano Balbín, se pronunció de manera categórica para exigirle al gobernador Axel Kicillof un trato equitativo y responsabilidad financiera con los distritos de la Provincia, en particular con las gestiones municipales que sufren la asfixia económica del Tesoro provincial.
“Entendemos y respaldamos que la Provincia exija los recursos que legítimamente le corresponden frente a Nación, porque son fondos de todos los bonaerenses. Sin embargo, el Gobernador no puede sostener un doble estándar moral ni financiero: mientras reclama con vehemencia hacia arriba, mira para otro lado y ahoga a las gestiones locales reteniéndoles giros esenciales. Está muy bien reclamar lo que le debe la Nación, pero Kicillof tiene que mirar en su propia casa y pagar la pesada deuda que mantiene con los intendentes”, enfatizó Balbín.
Los municipios afrontan millonarias deudas por prestaciones sanitarias, medicamentos e insumos que el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) no reembolsa a los hospitales municipales. A esto se suma el retraso estructural en los giros del programa SAMO (Sistema de Atención Médica Organizada), lo que obliga a los jefes comunales a financiar la salud pública local con recursos propios cada vez más escasos.
También las demoras administrativas y de transferencia vinculadas al Instituto de Previsión Social (IPS) generan un descalce financiero permanente en las arcas municipales al momento de consolidar aportes y haberes previsionales.
Además obras públicas paralizadas y desactualizadas. Los compromisos asumidos a través del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento Fiscal Municipal (FEFIM) y convenios de infraestructura presentan demoras críticas de pago. Los desembolsos pendientes han quedado completamente desfasados frente a la inflación, paralizando trabajos clave de pavimentación, luminarias y saneamiento en los distritos.
Además, se suma el financiamiento de los Torneos Bonaerenses y la incertidumbre que genera en las comunas el desfasaje en los montos asignados para cubrir el transporte, la logística, la gastronomía y la estadía de las delegaciones juveniles y de adultos mayores que participan en las distintas etapas de las competencias provinciales, cuyos costos recaen operativamente sobre las arcas municipales.