El básquet de Junín vive horas de efervescencia total. La vuelta del clásico más tradicional de la ciudad entre Argentino y Ciclista dejó de ser una promesa para transformarse en una realidad vibrante que este domingo tendrá su segundo y último capítulo. Desde las 20, El Fortín de Las Morochas latirá con el choque decisivo por la Copa Ciudad de Junín, un duelo que promete mantener la misma intensidad que encendió el Coliseo del Boulevard.
El primer chico dejó la vara altísima. Con un triunfo agónico de Argentino por 94 a 88 en tiempo suplementario, la serie quedó teñida de azul, pero con la sensación de que la paridad es absoluta. Más allá del tanteador, el gran hito del pasado viernes fue volver a ver una cancha colmada con ambas parcialidades después de más de una década de ausencia compartida, un triunfo inmenso para el deporte juninense.
En lo estrictamente basquetbolístico, el cruce no defraudó. Ciclista pegó primero con un arranque furioso (26-23), pero el Turco respondió en el segundo cuarto de la mano de un encendido Dylan Smith (autor de nueve tantos al hilo) para dar vuelta el marcador y irse al descanso 53-50 arriba. El trámite fue un constante golpe por golpe: el Verdirrojo recuperó el comando en el tercer cuarto (69-68) y el cierre regular encontró pardas en 79, luego de que Larraza intercambiara libres y Smith desperdiciara la última bola de la noche.
Ya en la prórroga, la jerarquía y el fondo físico pesaron. Zion Patterson asumió el liderazgo ofensivo para los de Junín —terminando con 21 puntos, bien secundado por Smith (17), Cerminato (16) y Santiago Pérez (15)—, mientras que Ciclista sufrió el desgaste y la pérdida de hombres clave por faltas, a pesar de la tremenda labor de Benjamín Herrera (goleador con 22), acompañado por el histórico Thigpen Tintorelli (16) y Henriques (15).
Con la serie 1-0 a favor de la visita, la moneda está en el aire. Argentino buscará liquidar pleito y hacer valer el envión anímico, mientras que los dirigidos en El Fortín intentarán hacer pesar la localía para cambiar la historia y regalarle una alegría a su gente. Las cartas están echadas: Junín se prepara para vivir otra noche a puro básquet y pasión.