El show de Enner Valencia: Boca revivió a tiempo en Arroyito y es semifinalista de la Copa Argentina
En las tardes de fútbol donde el pulso se acelera y la pelota quema, el Gigante de Arroyito suele ser testigo de epopeyas. Esta vez no fue la excepción. En un partido vibrante de cuartos de final de la Copa Argentina 2026, Boca protagonizó una remontada para el infarto y le ganó 3-2 a Racing, metiéndose entre los cuatro mejores del certamen federal.
La historia pintaba de negro para el conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena. La "Academia" —con Juan Pablo Vojvoda en el banco— había dominado los tiempos y golpeado con autoridad gracias a dos golazos: un córner olímpico de Gastón Lódico a los 19 minutos del primer tiempo y una volea furiosa de Adrián "Maravilla" Martínez apenas arrancar el complemento. Con el 2-0 en contra, los fantasmas sobrevolaban a un Xeneize que no encontraba los caminos colectivos.
Sin embargo, el fútbol tiene esos quiebres impredecibles que desafían cualquier lógica táctica. A los 27 minutos del segundo tiempo, un córner al segundo palo encontró la cabeza de Enner Valencia, libre de marca, para descontar y encender la ilusión. Lejos de conformarse, Boca se volcó en ataque con empuje y carácter. A los 34, otro centro al área chica, esta vez firmado por Villa, encontró nuevamente la testa del ecuatoriano para decretar el 2-2 parcial.
Cuando el reloj agonizaba y el encuentro parecía encaminarse hacia la tensión de los penales, apareció la jerarquía internacional en su máxima expresión. En el quinto minuto de descuento, un nuevo centro desde la derecha buscó el área albiceleste. Valencia se elevó gigante entre dos defensores y, con un frentazo quirúrgico contra el poste derecho de Facundo Cambeses, desató la locura boquense y sentenció el 3-2 definitivo.
Una tarde-noche histórica en Rosario que deja a Boca en las puertas de la gran final. Del otro lado del cuadro, Banfield espera agazapado en una semifinal que promete voltaje puro, mientras Junín y todo el país futbolero aún se debaten entre la incredulidad y la fascinación por la impactante noche inolvidable que regaló el atacante ecuatoriano.