El 9 de julio último, el cuerpo del joven de 20 años , Álvaro Ardit, fue encontrado, sin vida, dentro de una bañera, en el edificio ubicado en Avda. San Martín a metros de su intersección con calle General Paz.
Desde un primer momento se estableció que el deceso se había producido por inhalación de monóxido, situación que iba a ser confirmada poco después tras la autopsia solicitada por el Dr. Martín Laius.
Cabe destacar que si bien había tomado intervención la UFI 8, por licencia de la titular de la UFI 1, Dra. Vanina Lisazo, de turno en ese momento, la causa continuó a partir de su reincorporación.
Aquel fin de semana, también se hicieron presentes en el departamento, peritos de Científica.
La investigación fue calificada inicialmente como averiguación de causal de muerte y la fiscalía siguió avanzando ya que establecieron que en el departamento ubicado en un piso superior se habían realizado reparaciones que podrían haber afectado el funcionamiento de la salida de gases acumulados, al exterior.
Un paso central se dio el sábado último con la llegada de peritos arquitectos que realizaron pericias en los dos inmuebles ubicados en los pisos cuarto y quinto, contando entonces con la presencia de la Dra. Vanina Lisazo.
Fue así que tras recibir los informes correspondientes y sumando otras pericias y testimonios tomados en la causa, la fiscal definió la investigación como Homicidio Culposo – por negligencia- y son dos las personas involucradas.