Ricardo Soulé, uno de los nombres fundamentales de la primera generación del rock argentino y fundador de Vox Dei, murió este viernes 2 de octubre a los 76 años.
La noticia fue confirmada por su hija Vicky Soulé. El músico se encontraba internado en un sanatorio de Quilmes y su fallecimiento se produjo a las 6:43 de la mañana.
La muerte de Soulé cierra la trayectoria de un artista cuya obra quedó asociada a algunos de los capítulos más importantes de la música argentina. Además de su participación central en Vox Dei, fue el autor de “Presente (El momento en que estás)” y una de las figuras decisivas detrás de La Biblia, el ambicioso trabajo conceptual publicado por la banda en 1971.
La salud del músico había generado preocupación semanas atrás. El 11 de septiembre comunicó públicamente que se alejaba temporalmente de los escenarios y de sus compromisos profesionales debido a un problema de salud. En aquel momento no brindó detalles sobre su diagnóstico y pidió privacidad para atravesar la situación junto a su familia.
“Por un tema de salud, tengo que hacer un receso en mis presentaciones en vivo y en mis compromisos públicos”, había escrito Soulé en sus redes sociales. En ese mismo mensaje agradeció especialmente a quienes habían acompañado su carrera durante décadas y manifestó su deseo de regresar a la actividad musical. “Tengo toda la fe puesta en Dios, en que esto va a ser solo por un tiempo y que pronto, si Él así lo quiere, voy a poder estar de vuelta en los escenarios”, expresó.
Soulé había fundado Vox Dei en 1967 junto a Willy Quiroga, Rubén Basoalto y Juan Carlos “Yodi” Godoy. Desde aquellos primeros años asumió un papel central dentro de la banda como cantante, guitarrista y compositor, en una escena que comenzaba a darle forma al rock argentino.
Con Vox Dei participó de discos fundamentales como Caliente, publicado en 1970, y La Biblia, de 1971. La banda desarrolló una identidad propia al combinar el rock con influencias del blues, la poesía y temáticas religiosas, mientras Soulé se convertía en uno de sus principales motores creativos.
Uno de los momentos centrales de esa etapa fue precisamente La Biblia. El álbum conceptual llevó al rock argentino hacia un terreno poco explorado hasta entonces y se transformó en una de las obras más reconocidas de la historia del género. Soulé tuvo un papel decisivo en su composición y continuó revisitando ese material durante las décadas siguientes.