El huracán Isaías se intensificó este viernes hasta alcanzar la categoría 3 en la escala Saffir-Simpson mientras avanza por las aguas del Golfo de México hacia la costa sur de los Estados Unidos.
El sistema registra vientos máximos sostenidos de 193 km/h y una presión central mínima de 959 milibares, lo que activó alertas por marejadas e inundaciones severas.
Según los reportes del Centro Nacional de Huracanes (NHC) a los que tuvo acceso CNN, el ojo del ciclón se ubicó a unos 255 kilómetros al sur de Pensacola, Florida, y a 210 kilómetros de la desembocadura del río Misisipi.
Se pronostica que el huracán toque tierra entre la noche del viernes y la madrugada del sábado en la franja fronteriza entre Alabama y Florida.
El fenómeno marca un hito meteorológico al convertirse en el primer huracán mayor de la temporada del Atlántico de 2026, tras romper el récord de la formación más tardía del primer ciclón desde 1905. Especialistas atribuyeron este comportamiento a la presencia del fenómeno de El Niño y a las altas temperaturas en la superficie del mar.
Frente a la inminencia del impacto, los gobernadores de Florida, Ron De Santis, y de Alabama, Kay Ivey, declararon el estado de emergencia en decenas de condados de sus jurisdicciones.
Las autoridades emitieron órdenes de evacuación obligatoria para residentes y turistas en áreas vulnerables como Okaloosa, Dauphin Island, Gulf Shores y Orange Beach.
"Del viento uno puede resguardarse, pero del agua hay que huir", destacaron desde los organismos de gestión de emergencias al solicitar acatar las órdenes de evacuación ante el riesgo de marejadas ciclónicas de hasta 2,7 metros de altura. Como medida de precaución, se desplegaron más de 5 mil efectivos de la Guardia Nacional y se habilitaron refugios temporales en escuelas y centros comunitarios.