Sarmiento y River Plate sellaron un empate 1-1 en el duelo pendiente de la fecha 11 del Torneo Clausura, un resultado que dejó al Verde con el capital político intacto tras neutralizar a uno de los aparatos ofensivos más poderosos del país.
Fiel a su estilo analítico, Sava ofició como el gran estratega de la jornada. El foco de su "gabinete" táctico estuvo puesto en las bandas, la principal vía de proyección de la visita. "Montiel por derecha viene jugando de delantero, lo mismo Acuña, que lo suben mucho, y a todos los equipos le generan muchas situaciones con ellos dos", diagnosticó el DT local, marcando exactamente dónde estaba el peso del poderío rival.
El plan de contención funcionó y el entrenador no ocultó su satisfacción por la ejecución de la política defensiva: "Lo que pensamos que se iba a dar se dio. Los laterales de ellos era algo que teníamos que controlar y creo que lo hicimos bastante bien". Esa asfixia en los carriles le permitió a Sarmiento capitalizar los errores no forzados de River. A los 15 minutos, tras un lateral que la visita no logró controlar y un despeje fallido de Tomás Galván, Santiago Salle abrió juego para Marabel. El centro cruzó el área y, aprovechando la desatención en la marca de Martínez Quarta, Julián Contrera firmó el 1-0.
El local ya había marcado la cancha desde temprano. A los tres minutos, tras un choque aéreo entre Fausto Vera y Nicolás Otamendi en otro lateral, Suárez estrelló un remate en el palo y el arquero Santiago Beltrán logró sofocar el rebote de Manuel García.
Lejos de conformarse con el cerrojo, Sava reivindicó la gestión integral de su equipo, rechazando la etiqueta de un plantel netamente defensivo: "Sabiendo lo que ellos hacían, era tratar nosotros de utilizar nuestras armas, nuestras virtudes, que son muchas, porque defendiendo somos un equipo muy fuerte. Cuando atacamos también lo hacemos muy bien, somos el equipo goleador del torneo".
Incluso al inicio del complemento, el Verde coqueteó con la victoria. Contrera armó una jugada individual y aprovechó que Marcos Acuña perdió la marca de Salle, cuyo remate fue nuevamente tapado por Beltrán. La respuesta de la vereda de enfrente llegó poco después, cuando River logró quebrar el esquema con el empate de Gonzalo Montiel tras una asistencia de Thiago Almada (luego de que a la visita le anularan otro gol).
Desde la otra tribuna discursiva, Leonardo Ponzio intentó restarle dramatismo a la falta de efectividad de los suyos frente a la trampa táctica de Junín: "En el primer tiempo tuvimos situaciones también, pero fue un partido más trabado. Sabíamos que perseguían hombres y nosotros teníamos que generar espacios y estar frescos para encarar mucho por dentro". El DT millonario se mostró "conforme con el segundo tiempo" y cerró con un mensaje tranquilizador para su base: "Mientras que tengamos situaciones, no es preocupante".
Sin embargo, el balance final de la jornada fue un triunfo retórico y estratégico para el local. "Podríamos haber hecho algún gol más porque tuvimos situaciones claras para hacerlo, pero nos vamos contentos, es un punto importante contra uno de los mejores equipos de Argentina", concluyó Sava. Un cierre perfecto para un técnico que demostró cómo, con orden y pragmatismo, se le puede marcar la agenda a los grandes.