Traslado de internos al nuevo complejo penitenciario Federal VIII de Marcos Paz
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, participó de una conferencia de prensa en la cárcel de Villa Devoto, donde el Gobierno nacional informó sobre el avance del traslado de internos al nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. La primera etapa concluyó con la reubicación de aproximadamente 1.400 detenidos, más del 90% de la población alojada en el establecimiento porteño.
Durante su intervención, Karina Milei resaltó la importancia que tiene esta medida para los vecinos de la zona y recordó su vínculo con el barrio. “Viví acá en Devoto”, expresó, al tiempo que calificó la jornada como un momento de celebración por una iniciativa que llevaba años pendiente.
La funcionaria sostuvo que el traslado representa un paso importante para recuperar el predio y devolverle ese espacio a la comunidad, en referencia a una demanda histórica de los habitantes de Villa Devoto.
La presentación también contó con la participación de la ministro de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y la dirigente libertaria porteña Pilar Ramírez.
Monteoliva destacó que la mudanza se desarrolló sin motines, fugas ni incidentes de gravedad, y señaló que cerca de 1.400 internos fueron trasladados en cinco jornadas. Además, remarcó la coordinación entre el Gobierno nacional y la administración de la Ciudad de Buenos Aires.
Por su parte, Santilli calificó el proceso como un cambio histórico, en alusión al avance de una medida que permaneció demorada durante varios años.
Para garantizar la seguridad del procedimiento, el Ministerio de Seguridad organizó un comando unificado con personal del Servicio Penitenciario Federal y efectivos de distintas fuerzas federales. El dispositivo incluyó seguimiento de los recorridos mediante códigos QR, comunicaciones radiales y monitoreo satelital de los vehículos.
Los internos fueron distribuidos en cuatro unidades de máxima seguridad del nuevo complejo de Marcos Paz, que cuenta con capacidad para alojar a 2.232 personas privadas de la libertad.
Aunque la mayor parte de la población penitenciaria ya fue trasladada, todavía quedan detenidos en Villa Devoto. De acuerdo con lo informado por Monteoliva, entre 60 y 80 internos permanecerían temporalmente en el establecimiento antes de completar el proceso.
La desocupación total se realizaría de manera progresiva y bajo supervisión penitenciaria. Sin embargo, aún no existe una fecha definitiva para el cierre: las previsiones oficiales apuntan a fines de 2026 o comienzos de 2027.
El traslado comenzó en el marco de la Resolución 1042/2026, que habilitó el funcionamiento del complejo de Marcos Paz y estableció el cese de la actividad penitenciaria en Devoto. En la primera jornada fueron reubicados 326 internos, mientras que al cuarto día ya se había superado el 79% de la población original.
El cierre de la cárcel de Devoto forma parte de un acuerdo firmado en marzo de 2018 entre el Estado nacional y el Gobierno porteño, durante las gestiones de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta. La previsión inicial era concretar el traslado en 2020, una vez finalizadas las obras del nuevo establecimiento, pero los plazos se extendieron durante años.
El proyecto volvió a tomar impulso a comienzos de octubre, cuando representantes de ambas administraciones firmaron el acta de recepción provisoria del complejo penitenciario de Marcos Paz.
Una vez liberado el predio de Devoto, se abrirá una nueva etapa vinculada con su destino urbanístico. Los terrenos, de más de 48.000 metros cuadrados, pertenecen al Estado nacional y requieren una definición legislativa para avanzar con su rezonificación.
El convenio contempla destinar el 65% de la superficie a espacios públicos y el 35% a viviendas. También prevé incorporar un espacio de memoria relacionado con la masacre del Pabellón Séptimo, ocurrida en 1978.
La operación incluye, además, un mecanismo de compensación económica e inmobiliaria por la inversión realizada por la Ciudad en el complejo de Marcos Paz. Los detalles de ese esquema todavía deben definirse.
De esta manera, el traslado de la mayor parte de los internos marca un avance concreto hacia el cierre de la cárcel de Villa Devoto. El desafío pendiente será completar la mudanza y establecer cómo se utilizará un predio cuya transformación podría modificar el perfil urbano de la zona.