La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) aprobó un nuevo modelo de boleta electrónica que separa el pago del Certificado Nacional de Antecedentes de Tránsito (CENAT) de los importes correspondientes a multas firmes, una modificación que podría tener repercusiones en los municipios de Misiones donde, desde hace años, se cuestiona que las deudas por infracciones impidan obtener o renovar la licencia de conducir.
La medida fue formalizada mediante la Disposición 351/2026, publicada este viernes 23 de octubre en el Boletín Oficial de la República Argentina. Su anexo establece dos comprobantes independientes: uno destinado exclusivamente al arancel del certificado y otro para las infracciones de tránsito informadas por las jurisdicciones adheridas al sistema.
La diferencia no es solamente administrativa. La boleta correspondiente al arancel del CENAT advierte expresamente que su falta de pago impedirá iniciar el trámite de la Licencia Nacional de Conducir, mientras que el formulario destinado a las multas firmes no contiene esa condición.
Esta distinción constituye uno de los aspectos centrales del nuevo esquema, aunque no significa que las multas hayan sido eliminadas ni garantiza, por sí sola, que todos los municipios permitan completar el trámite sin cancelarlas. Las deudas mantienen su vigencia y las autoridades competentes conservan sus facultades para exigir el pago.
La disposición también prevé adecuaciones informáticas y coordinación con los centros emisores, por lo que todavía resta establecer cuándo estará disponible el nuevo mecanismo y cómo se aplicará en cada jurisdicción.
Hasta ahora, el sistema de emisión del CENAT podía incorporar en una misma boleta tanto el arancel obligatorio del certificado como los importes correspondientes a infracciones firmes. Esa vinculación generó cuestionamientos porque, en determinados casos, el conductor debía pagar las multas registradas para poder avanzar con la obtención o renovación de su licencia.
El modelo aprobado por la ANSV establece una Boleta de Pago Electrónica (BoPe) para el arancel del CENAT y otra destinada exclusivamente a las infracciones firmes.
En el primer comprobante figura la advertencia de que la falta de pago impedirá iniciar el trámite. También se establece que la boleta tendrá una validez de 60 días corridos desde su pago para ser asociada al certificado.
El segundo formulario identifica los importes correspondientes a multas firmes informadas por las jurisdicciones y aclara que cualquier reclamo o consulta deberá dirigirse a la autoridad local competente para juzgarlas.
De esta manera, el nuevo esquema diferencia el costo administrativo del certificado de las sanciones económicas por infracciones de tránsito, dos conceptos que hasta ahora podían quedar vinculados dentro de un mismo procedimiento de pago.
Sin embargo, el desdoblamiento de los comprobantes no modifica automáticamente las normas que regulan las condiciones para obtener una licencia ni deja sin efecto las sanciones o inhabilitaciones vigentes.
El nuevo sistema no elimina el CENAT, que continuará siendo un requisito en los trámites de la Licencia Nacional de Conducir donde corresponda su presentación. El arancel del certificado seguirá siendo obligatorio. De hecho, el formulario aprobado por la ANSV señala expresamente que no abonarlo impedirá iniciar el trámite.
Por otra parte, las multas firmes continuarán registradas y podrán ser reclamadas por las autoridades competentes, aunque ahora contarán con un comprobante de pago diferenciado.
El anexo también aclara que los reclamos relacionados con esas infracciones deberán dirigirse a las jurisdicciones que las informaron y tienen competencia para resolverlas. Esto significa que el nuevo mecanismo no modifica la autoridad encargada de juzgar las infracciones ni convierte a la ANSV en un organismo de revisión de todas las multas.
Tampoco altera las consecuencias de las inhabilitaciones para conducir. Una deuda por una multa y una sanción que prohíbe manejar son situaciones diferentes, y la separación de las boletas no elimina las restricciones legales que puedan existir.
La principal novedad es que el arancel del CENAT y los importes de las infracciones firmes dejarán de estar integrados en un único instrumento de pago.
Cabe remarcar que el cambio dispuesto por la ANSV no puede interpretarse automáticamente como una modificación de todos los requisitos provinciales o municipales. Será necesario conocer cómo se instrumentará el desdoblamiento en localidades adheridas al sistema nacional y si permitirá resolver las dificultades que habían planteado los municipios