Vecinos de la localidad de Las Toscas volvieron a manifestar su preocupación luego de quedar aislados tras las últimas precipitaciones.
La única salida alternativa que quedaba en caso de algún tipo de urgencia se cortó por el agua, y ya no fue posible salir del pueblo de manera segura.
La difícil situación que atraviesa Las Toscas tuvo un nuevo capítulo la semana pasada. Luego de las lluvias del jueves, el único camino alternativo para salir del pueblo se cortó y la comunidad quedó aislada. Desde principios del mes ya se había interrumpido el paso a través del camino real que une la localidad con Martínez de Hoz.
Esta situación, más allá del inconveniente que genera por sí mismo, se agrava porque en el pueblo no hay, por ejemplo, un médico residente. Esto implica que, en la situación actual, los profesionales de la salud no pueden llegar. Si bien la sala sanitaria funciona con personal de enfermería, ante una emergencia ni siquiera es posible un traslado.
Similar situación ocurre con maestros y profesores que se desempeñan en el pueblo, quienes no pueden concurrir a dar clases. Si bien muchos docentes son de la localidad, varios de ellos llegan desde otros lugares. Lo mismo sucede con proveedores y viajantes, o comerciantes que deben viajar para abastecerse.
Un vecino de Las Toscas señaló que “es lamentable. El único camino alternativo que teníamos para poder salir está cortado. Imaginate que tengamos una urgencia de salud… Las maestras y profesores no pueden venir. Menos mal que aquí, en el pueblo, hay docentes de primaria y de jardín, y ellas dictan clases”.
“Cada lluvia que cae es tener el corazón en la boca, porque no sabemos qué va a pasar con los caminos. Estamos en manos de Dios”, concluyó.
Días atrás, vecinos y vecinas de Las Toscas elaboraron un petitorio que reunió una gran cantidad de firmas, para presentárselo a las autoridades que correspondan, “para expresar una preocupación que la comunidad sostiene desde hace años: la dificultad creciente para acceder a servicios e infraestructura básicos que permitan vivir y desarrollarnos dignamente en nuestro pueblo”.
En resumen, las demandas iniciales fueron: “Un médico con presencia permanente en la localidad; ambulancia adecuada, equipada y de mayor complejidad; medicamentos e insumos suficientes para la unidad sanitaria; y mantenimiento y obras necesarias en los caminos de acceso”.
Además, hicieron hincapié en la necesidad de contar con “equipamiento y recursos para Bomberos Voluntarios; la creación de un playón deportivo y recreativo; mejoramiento y ampliación de los juegos de las plazas; y actividades deportivas, culturales, recreativas y educativas para niños y jóvenes”.
“No pedimos privilegios. Pedimos condiciones dignas. Queremos que nuestros niños puedan crecer en el lugar donde nacieron; que nuestros jóvenes tengan razones y oportunidades para quedarse o regresar; que nuestros adultos mayores puedan acceder a la atención que necesitan; que una emergencia no dependa de la distancia ni del estado del camino; y que una lluvia no signifique quedar aislados”, remarcaron.
“Pedimos que nuestra localidad sea mirada no como un punto lejano, sino como una comunidad de ciudadanos que merecen respuestas, inversión y oportunidades. Las Toscas tiene futuro. Queremos seguir construyéndolo aquí. Esperamos que este reclamo pueda traducirse en decisiones y acciones concretas”, finalizaron.