Confirmaron la muerte del argentino Agustín Randazzo, quien era intensamente buscado tras el accidente de trenes en España ocurrido el miércoles.
Tenía 51 años, vivía en Madrid desde 2002 y viajaba por trabajo hacia Sevilla.
Era oriundo de la Ciudad de Buenos Aires, pero vivía en la capital española desde hace más de dos décadas.
Trabajaba en el área de gestión comercial de una empresa de comunicaciones y era frecuente que se trasladase por motivos laborales.
Su familia denunció su desaparición, aportó muestras de ADN y recorre hospitales para intentar encontrarlo. En el choque también murió una argentina de 32 años.