Un equipo de la CIA operó en Venezuela desde el pasado mes de agosto, desplegando una estrategia centrada en obtener “extraordinarios datos” sobre las actividades diarias de Nicolás Maduro, informó The Wall Street Journal, citando a fuentes conocedoras del caso.
Parte del operativo consistió en reclutar a un informante en el propio gobierno venezolano; una de las fuentes precisó al medio estadounidense que el colaborador se encontraba dentro del círculo más cercano e íntimo de Maduro. Estos datos, de acuerdo con los informantes consultados, permitió localizar a Maduro y a su esposa, facilitando así su captura durante un allanamiento realizado por la Delta Force del Ejército de Estados Unidos.
“La agencia de espionaje cultivó una fuente dentro del gobierno venezolano como parte del esfuerzo para rastrear a Maduro. Una de las personas indicó que la fuente de la agencia estaba dentro del círculo íntimo de Maduro”, señaló el diario neoyorquino.
Esa información permitió que el equipo Delta Force -una unidad de elite del Ejército de los Estados Unidos- pudiera localizar exactamente al dictador Maduro en el lugar de descanso.
Los primeros detalles de la mega operación para extraer a Maduro y su esposa, Cilia Flores, comienzan a emerger luego de la larga noche donde Venezuela se vio estremecida por la caída del mandatario acusado de narcoterrorismo, entre otros crímenes contra la humanidad.
De acuerdo a información a la periodista Jennifer Jacobs de la cadena norteamericana CBS News, fue la Delta Force la encargada del operativo en Caracas y otros puntos simultáneos del país latinoamericano. La coordinación fue perfecta y sobrepasó las defensas chavistas que quedaron inutilizadas desde el inicio de la misión. “El presidente venezolano, Nicolás Maduro, fue capturado la mañana del sábado por miembros de la Fuerza Delta, la principal unidad de operaciones especiales del ejército de Estados Unidos, según informaron funcionarios estadounidenses a CBS News“, señaló Jacobs.
La reportera también recordó que esa misma fuerza fue la encargada de la misión de 2019 que terminó con la vida del ex jefe del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), Abu Bakr al-Baghdadi.
En el corazón de las operaciones especiales de Estados Unidos, Delta Force mantiene un perfil bajo pese a su reconocida eficacia en misiones de alto riesgo. Es la unidad de élite dedicada a operaciones especiales, con un rol central en la lucha contra el terrorismo internacional.
Sin embargo, no se trató solo de una operación de los Delta Force, sino de un trabajo conjunto que involucró a lo mejor de la inteligencia norteamericana.