El arranque de 2026 en la provincia de Buenos Aires trajo movimientos administrativos que, si bien silenciosos, son fundamentales para la estructura de gestión de Axel Kicillof. Sin grandes anuncios ni actos protocolares, el Gobernador firmó dos decretos que terminan de acomodar las fichas en el tablero bonaerense tras el impacto de las últimas elecciones y la salida de algunos ministros.
Los cambios tocan dos fibras sensibles de la gestión: Transporte y Educación. Para Junín, la novedad más relevante pasa por la oficialización de la salida de una figura local del Ejecutivo para ocupar un rol central en la Legislatura.
A través del Decreto 3149/25, Kicillof aceptó formalmente la renuncia de María Valeria Arata como subsecretaria de Articulación Interjurisdiccional del Transporte. La salida de la dirigente juninense no responde a una crisis, sino a un ascenso político: el pasado 8 de diciembre juró como senadora provincial por la Cuarta Sección Electoral.
Arata, referente ineludible del Frente Renovador en la región, había asumido en la cartera de Transporte en agosto de 2024. Su paso al Poder Legislativo obligó a buscar un reemplazo que mantuviera el equilibrio político dentro de la coalición gobernante.
La elegida para sucederla es Marcela Passo, otra dirigente del riñón massista con amplia experiencia técnica y política. Passo, quien ya se desempeñó como Secretaria de Articulación Interjurisdiccional en el Ministerio de Transporte de la Nación, garantiza que el área siga bajo la órbita del Frente Renovador y con un perfil de gestión similar al de la juninense.
El segundo movimiento, plasmado en el Decreto 3160/25, busca cerrar filas en la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) tras la salida del exministro Alberto Sileoni. Kicillof designó a Claudia Bracchi como nueva subsecretaria de Educación, cubriendo la vacante que dejó Pablo Urquiza el 1° de diciembre.
La elección de Bracchi es una señal de conservadurismo y apuesta a la experiencia. No es una cara nueva: ya ocupó exactamente el mismo cargo durante el primer mandato de Kicillof (2019-2023) y hasta ahora se desempeñaba en la Subsecretaría de Planeamiento. Su designación se lee como un intento de "ir a lo seguro" en un área que no admite curvas de aprendizaje en el inicio del ciclo lectivo 2026.
Estos movimientos confirman la estrategia del Gobernador para este inicio de año: reordenamiento lógico y continuidad. Lejos de buscar un "golpe de timón", Kicillof optó por perfiles con rodaje y conocimiento interno para cubrir los huecos que dejó la política electoral.
Para Junín, el dato político es que recupera una voz potente en el Senado bonaerense con Arata, mientras la Provincia ajusta su maquinaria para un año que promete ser intenso en gestión.