Entró en vigencia la Ley que prohíbe el acceso a salas de juego a quienes integren el Registro de Deudores Alimentarios Morosos (RDAM). Los establecimientos que no realicen el control obligatorio enfrentarán multas y clausuras.
Se endurecen las sanciones civiles para quienes incumplen con sus obligaciones familiares en la provincia de Buenos Aires a partir de la implementación de la ley.
La normativa, impulsada por el diputado Germán Di Cesare, busca utilizar la restricción al juego de azar como una herramienta de presión efectiva para garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes.
La prohibición de ingreso se activa automáticamente para todas las personas inscritas en el RDAM. El criterio para entrar en este registro es el mismo que aplica la Justicia bonaerense: Deuda de 3 cuotas alimentarias consecutivas; deuda de 5 cuotas alimentarias alternadas.
La ley traslada la carga del control a los operadores de casinos y bingos, quienes ahora tienen una nueva obligación administrativa antes de permitir el ingreso de cualquier apostador.
Deberán realizar una Consulta Obligatoria mediante la verificación del Documento de Identidad de cada ingresante ara luego cotejarlo con la base de datos del RDAM.
Los locales que omitan este control se exponen a fuertes sanciones económicas y en casos de reincidencia, clausura definitiva.
La medida no es aislada, sino que se apoya en el Código Civil y Comercial de la Nación y la Convención sobre los Derechos del Niño. El objetivo concreto es que la falta de pago deje de ser un trámite judicial lento para convertirse en una limitación inmediata en la vida social del deudor.