El ejército y la policía brasileños reforzaron los controles sobre los vehículos que llegan desde Venezuela a la ciudad de Pacaraima, en el estado norteño de Roraima, después de que Caracas ordenara la reapertura de la frontera entre ambos países, cerrada tras el operativo estadounidense que condujo a la captura de Nicolás Maduro.
Según las autoridades, no se registró un aumento significativo en el flujo de personas procedentes de la nación caribeña.
La mayoría de los venezolanos que cruzan la frontera ingresaron a Brasil para obtener alimentos y artículos de primera necesidad, dado el riesgo de escasez.