El Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado, la obra hidráulica más trascendental para la producción agropecuaria bonaerense, atraviesa hoy una realidad de dos velocidades. Mientras el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires acelera los procesos licitatorios para concretar el Tramo 5 —el que conecta directamente con el partido de Junín—, persiste el reclamo administrativo y político ante la parálisis de las obras que corresponden a la jurisdicción nacional.
Néstor Álvarez, subsecretario de Recursos Hídricos del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, brindó detalles precisos sobre el avance de los trabajos y marcó un fuerte contraste entre la gestión provincial y la nacional.
La noticia más relevante para la región es la confirmación de los plazos para el último gran tramo de la obra. Álvarez confirmó que la Provincia tomó un crédito internacional de 138 millones de dólares destinado exclusivamente a reactivar el sector que va desde la Ruta 5 hasta Junín (Tramo 5), el cual abarca un total de 95,3 kilómetros.
"Ese dinero nos alcanza para licitar la etapa uno, que son 26,9 kilómetros, y la etapa dos, que son 39 kilómetros más", detalló el funcionario. Esto significa que ya están en proceso de licitación 66 kilómetros, lo que representa aproximadamente dos tercios del recorrido total hasta nuestra ciudad. "Ya nos estamos acercando a Junín", sentenció Álvarez.
El calendario está definido:
26 de febrero: Apertura de sobres de la licitación internacional.
Septiembre/Octubre 2026: Fecha estimada de inicio de obras (fines del segundo trimestre/comienzo del tercero).
Respecto a la tercera etapa de este tramo (los 35 kilómetros finales hasta la laguna El Carpincho), el funcionario admitió que "quizás quede para 2027", aunque ratificó el compromiso de la Provincia para su ejecución final.
La contracara de este avance es la situación del Tramo 4. Según explicó Álvarez, esta sección es responsabilidad financiera y ejecutiva del Gobierno Nacional (a excepción de la etapa 1B que finalizó Provincia con fondos del Banco Mundial).
La situación actual es crítica: "De ese total, 402 kilómetros están finalizados y 33 kilómetros están pseudo paralizados por el gobierno nacional; sólo hay dos ramas trabajando", denunció el Subsecretario.
Esta parálisis, que ya acumula casi dos años desde diciembre de 2023, ha dejado inconclusa la etapa 2 del Tramo 4. "A fin del año pasado, después de la inundación, prometieron que iban a seguir ese tramo, que sólo se está haciendo uno de los tres. Pedimos al Estado Nacional la pronta reactivación definitiva de toda la etapa", reclamó Álvarez, poniendo el foco en el impacto negativo que esto genera sobre miles de hectáreas productivas.
Más allá de la ingeniería, la obra tiene un impacto económico directo sobre 59 municipios de la Cuenca. "Hay una diferencia enorme entre los lugares en los que la obra se hizo y los que no, tanto en el desborde o no del río y como en cómo están los campos. Los resultados son innegables", afirmó el titular de Recursos Hídricos.
Finalmente, Álvarez destacó el volumen político detrás de la reactivación impulsada por la Provincia, subrayando que la licitación cuenta con "los impactos ambientales aprobados y los avales de los productores agropecuarios", además del respaldo de todos los sectores políticos de la región, incluyendo representantes de Junín, 25 de Mayo, Nueve de Julio, Bragado, Alberti y Chacabuco, quienes participaron activamente en el Consejo Asesor del Río Salado.
La licitación ya está en la calle y la financiación asegurada. Ahora, la expectativa de Junín y la región se posa en el 26 de febrero, fecha clave para que las dragas vuelvan a moverse en dirección a El Carpincho.