Irán

Un pueblo que se moviliza, represión, miles de muertos

Jueves, 15 de Enero del 2026 - 08:26 hs.

El gobierno de Irán dispuso este miércoles el cierre de su espacio aéreo, una decisión excepcional que refleja el grado de tensión alcanzado en el conflicto con Estados Unidos en medio de la represión a las masivas protestas que sacuden al país. La orden fue comunicada mediante una notificación oficial a las aerolíneas y provocó la inmediata suspensión de vuelos comerciales y desvíos de rutas en una de las zonas más sensibles del tránsito aéreo internacional.

Según los sistemas de monitoreo de tráfico, al momento del anuncio apenas un puñado de aeronaves sobrevolaba territorio iraní, mientras compañías europeas y de Medio Oriente comenzaron a evitar la región por razones de seguridad. Gobiernos como el de Alemania recomendaron a sus aerolíneas no ingresar al espacio aéreo de Irán y empresas como Lufthansa confirmaron cambios en sus operaciones.

La clausura aérea se produjo en paralelo a una escalada retórica y militar. El ministro de Defensa iraní, Aziz Nafizardeh, advirtió que Teherán atacará bases de Estados Unidos y de sus aliados en Medio Oriente si Washington interviene en apoyo a los manifestantes. “Cualquier instalación que colabore con una ofensiva será un objetivo legítimo”, sostuvo, mientras fuentes diplomáticas reportaban movimientos preventivos y reducción de personal en bases estadounidenses de la región.

Del lado interno, el régimen endureció su respuesta frente a la ola de protestas. El jefe del Poder Judicial anunció juicios “rápidos” contra los detenidos bajo cargos de “guerra contra Dios”, una figura que puede derivar en condenas a muerte. Organismos de derechos humanos alertaron sobre la posibilidad de ejecuciones inminentes y denunciaron un apagón de telecomunicaciones que dificulta la verificación independiente de lo que ocurre en distintas ciudades.

Aunque las autoridades reconocieron por primera vez un saldo de alrededor de 2.000 muertos desde el inicio de los disturbios, organizaciones como HRANA y Iran Human Rights sostienen que la cifra real es considerablemente mayor y que más de 10.000 personas permanecen detenidas. La represión, sumada al bloqueo informativo, incrementó la presión internacional sobre Teherán.

La comunidad internacional reaccionó con advertencias y medidas de resguardo. Países europeos pidieron a sus ciudadanos que abandonen Irán, el G7 y la Unión Europea amenazaron con nuevas sanciones si continúa la violencia, y el Reino Unido anunció el cierre temporal de su embajada en Teherán. En paralelo, el encarecimiento del petróleo reflejó los temores del mercado ante un posible impacto regional del conflicto.

El cierre del espacio aéreo se inscribe así en un escenario de máxima incertidumbre, con Irán enfrentado a una crisis interna sin precedentes recientes y a un creciente aislamiento externo. La combinación de protestas, amenazas cruzadas y restricciones operativas en una región estratégica eleva el riesgo de una escalada que podría desbordar las fronteras del país persa y afectar al conjunto de Medio Oriente.