El italiano Valentino Garavani falleció a los 93 años
Si bien Valentino Garavani se había retirado oficialmente de la alta costura en el año 2008, su influencia en la moda global permanece intacta.
El diseñador italiano fue, durante décadas, el gran arquitecto del glamour en las alfombras rojas más importantes del mundo.
Sus creaciones vistieron a princesas, primeras damas y estrellas de Hollywood, y consolidaron un sello inconfundible: el célebre rojo Valentino, convertido en sinónimo de elegancia, poder y éxito.
El diseñador murió este lunes en su residencia de Roma a sus 93 años.
Desde la realeza europea hasta en las entregas de los premios Oscar, sus diseños trascendieron tendencias y se convirtieron en parte de la historia cultural y estética del último siglo.
Entre la extensa nómina de mujeres que vistieron sus diseños, se encuentran desde Jacqueline Kennedy a Anne Hathaway, pasando por Lady Di, Màxima de Holanda, Penélope Cruz hasta Meghan Markle.
Cinco de sus vestidos trascienden aún hoy.
Jacqueline Kennedy eligió a Valentino para su boda con Aristóteles Onassis en 1968, uno de los eventos más mediáticos del siglo XX. El vestido, de líneas simples y refinadas, rompió con los excesos tradicionales y apostó por una elegancia sobria que terminaría marcando época.
Con esta elección, Jackie consolidó a Valentino como el diseñador predilecto de la élite internacional y elevó su nombre a la cima de la moda global.
En el Festival de Cannes de 2005, Penélope Cruz deslumbró con un diseño de Valentino que combinaba sensualidad, delicadeza y un trabajo artesanal impecable.
El vestido destacó tanto por su silueta como por su presencia escénica en una de las alfombras rojas más exigentes del mundo. Este look reafirmó el vínculo del diseñador con el cine europeo y su capacidad para potenciar la imagen de las grandes estrellas.
Valentino volvió a ser protagonista en Hollywood durante la gala de los premios Oscar 2011, cuando Anne Hathaway lució un vestido del diseñador italiano.
La elección fue celebrada por la crítica de moda y reforzó la vigencia de la marca en una industria dominada por nuevas tendencias. El diseño combinó clasicismo y modernidad, dos rasgos centrales del legado de Valentino.
En 2019, Meghan Markle, embarazada, eligió un vestido de Valentino durante una visita oficial a Marruecos. El look fue interpretado como una declaración de estilo y sofisticación dentro de la realeza británica moderna.
La elección confirmó que, incluso años después de su retiro, Valentino sigue siendo una referencia indiscutida para momentos históricos y de alto impacto mediático.
Más allá de fechas y celebridades, Valentino Garavani logró algo excepcional: construir una identidad estética reconocible a nivel mundial. Su dominio del color, en especial el icónico rojo Valentino, y su visión de la feminidad elegante continúan influyendo en la moda contemporánea.
En 1993, Diana de Gales sorprendió al mundo con un vestido de Valentino que marcó una nueva etapa en su imagen pública. Lejos de los códigos rígidos de la realeza, el diseño reflejaba sofisticación, modernidad y una fuerte identidad personal.