Una noche para el olvido. Así se resume el paso de Argentino por el estadio de Atenas este lunes, donde sufrió una de las derrotas más duras de la temporada en la Liga Nacional de Básquet. El equipo de nuestro medio no pudo sostener la intensidad defensiva y terminó cediendo ante un "Griego" que estuvo intratable, cerrando el marcador con un abultado 109 a 71.
El comienzo del encuentro mostró una dinámica de ida y vuelta que ilusionaba. Si bien Atenas golpeó primero, Argentino mostró carácter para pasar al frente momentáneamente por la mínima. Sin embargo, la reacción local fue letal y llegó desde el perímetro: tres triples consecutivos —dos de Manuel Buendía y uno de Luciano "Chuzito" González— le devolvieron el control al dueño de casa.
Tras un parcial de 16-10 promediando el cuarto, el local ajustó las clavijas y cerró el primer capítulo arriba por 26 a 16, una diferencia de diez puntos que empezaba a marcar la tendencia de la noche.
El segundo cuarto tuvo un nombre propio: Danjel Purifoy. El jugador de Atenas ingresó encendido y, con 11 puntos rápidos, estiró la ventaja a 16 (37-21). Argentino intentó reaccionar y bajar el goleo, pero cada vez que el "Turco" amenazaba con acercarse, Purifoy volvía a castigar (cerró su faena con 19 puntos en ese tramo). Al descanso largo, la pizarra marcaba un preocupante 50 a 35.
Lo que vino después del entretiempo fue el golpe de nocaut. Atenas salió decidido a liquidar el pleito y Argentino entró en un desconcierto total. Sin recursos en ataque y con una defensa que hacía agua, el "Turco" vio cómo la diferencia se disparaba a 35 puntos (72-37). Fue un monólogo del equipo cordobés ante un rival que ya no encontró formas de volver al juego.
El último cuarto estuvo de más y solo sirvió para las estadísticas y para que la brecha se ampliara aún más hasta el 109-71 final.
El golpe fue duro, pero el calendario de la Liga Nacional no da tiempo para lamentos. Argentino deberá pasar página rápidamente, corregir errores y recuperar la memoria competitiva, ya que este miércoles tendrá el desafío de cerrar la gira de tres partidos visitando nada menos que a Instituto, en lo que promete ser otra parada exigente en tierras cordobesas.